CAUTIVERIO.
Ex rehén narra penurias
BOGOTÁ, Colombia/AP
El cabo primero del ejército William Pérez dice que de vez en cuando extraña comer papaya. Pero durante sus años en la selva se acostumbró a comer frutos silvestres cuyos nombres desconoce.
“A veces pensaba en comer papaya, pero la verdad no pensaba mucho en eso, era en estar libre, en libertad”, dijo ayer jueves Pérez, de 33 años, en entrevista telefónica antes de entrar al hospital militar de la ciudad donde él y otros seis militares serán sometidos a exámenes tras ser rescatados la víspera por el ejército de su cautiverio a manos de las rebeldes Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC). Pérez, cuarto de seis hermanos, estudió enfermería tras ingresar a las filas castrenses en septiembre de 1994.
Pero nunca pensó que ese año de estudios en el hospital militar le serviría tanto. Tras un masivo ataque de las FARC a un puesto militar en el sur del país el 3 de marzo de 1998, Pérez quedó cautivo.
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