TRABAJO INFANTIL. pobreza y falta de educación.
Obligados a ser adultos
En el año 2000, Panamá ratificó el Convenio 182 de la OIT sobre las peores formas de trabajo infantil.
| LA PRENSA/ Víctor Arosemena |
|
|
| REALIDADES. Empiezan a trabajar desde muy pequeños.1048378 |
Diana N. González
digonzalez@prensa.com
“Yo soy producto de la vida difícil en la comarca Ngöbe Buglé. De sentir el hambre y de comer cuando se puede. De salir de la casa antes que el sol para ir al monte y socolar. De enfermarse y no tener medicamentos ni medios para ir a un doctor”, dice Darco Miranda, de 28 años y presidente de la Asociación de Estudiantes Universitarios Ngöbe Buglé de la Universidad de Panamá (UP).
Para nadie es un secreto la grave situación de pobreza y abandono social en que se encuentran las comunidades indígenas en el país, que obliga a los niños y niñas en familias como las de Miranda, que tiene nueve hermanos, a trabajar desde temprana edad en el campo, bajo condiciones peligrosas.
Para él, esta vivencia es injustificable porque Panamá es un país con una economía estable y con suficientes fuentes de ingresos para atender la pobreza en las áreas indígenas.
Hace 10 años, Miranda decidió emigrar hacia la ciudad capital en busca de mejores días. Ahora estudia Derecho y Ciencias Políticas en la UP y pretende concienciar a la juventud para que eleven su voz contra el trabajo infantil.
El miércoles pasado, la asociación que preside realizó el II Encuentro de Juventudes por la Erradicación del Trabajo Infantil en Panamá, en el Paraninfo Universitario de la UP, pero fueron pocos los que asistieron.
En tanto, Briseida Barrantes, coordinadora nacional del Programa para la Erradicación del Trabajo Infantil de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), mencionó en el evento que no se trata de responsabilizar a los padres de familia en las comunidades indígenas del trabajo infantil, sino en ofrecerles las herramientas para que sus vástagos tengan acceso a la educación y a una vida digna.
La tasa de ocupación de los menores en las áreas indígenas es de 94.9% superando al promedio nacional de 83.4%.
Una respuesta para este problema es la educación, según destacó la OIT el pasado 12 de junio en el marco del Día Mundial contra el Trabajo Infantil.
|