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CONMEMORACIÓN. hoy es el día internacional de Apoyo a las Víctimas de la Tortura.
El dolor de la Humanidad
Ese ‘hacer sufrir’ que solo era aplicado a los esclavos, se extendió con los años a pueblos sometidos por otros.
Según Unicef, más de la mitad de los países del mundo sigue aplicando alguna forma de tortura.
| LA PRENSA/Archivo |
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| REALIDADES. El sufrimiento físico y mental, se ha definido como tortura. Pero, en la actualidad, se han añadido a la lista la manipulación sicológica, la humillación y la privación sensorial, entre otros. 1048499 |
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William Sala
wsala@prensa.com
No fue el primero. pero sí el personaje más grande de la historia que supo sobre tortura: Jesucristo. Tuvo que soportar una corona de espinas sobre su cabeza, a la vez que cargaba una cruz cuyo peso superaba tres veces el suyo, según los registros históricos.
Adicionalmente, recibió de los soldados romanos insultos y azotes, hasta su crucifixión. Esta praxis muy común durante el Imperio Romano era una forma de prolongar el dolor a quienes estaban sentenciados a muerte. Primero, causar daño físico y sicológico, y luego, quebrantar la autoestima y la moral de la persona torturada.
Pero los romanos no fueron los únicos que utilizaron esta forma de “dar ejemplo” a los plebeyos y esclavos de aquella sociedad, a fin de que obedecieran las leyes y las órdenes de los emperadores.
Los hebreos y persas también utilizaron esta forma de represión. Los primeros se caracterizaron por suspender los cuerpos de las personas vivas en cruces , por calumniadores e idólatras; también los lapidaban por blasfemar y la prueba del fuego con aquel que se hubiese casado con la madre o la hermana. Los persas, por su parte, ataban de manos y pies a los detenidos en las ramas más altas de los árboles, y una vez se desgarraban sus miembros, el resto del cuerpo caía al suelo.
generación en generación
Ese “hacer sufrir” que, en sus inicios solo era aplicado a los esclavos y condenados, se extendió con el paso de los años a los estados avasallados por naciones más poderosas.
Los judíos sufrieron de torturas por el régimen de Adolfo Hitler, durante la Alemania nazi. Más de seis millones de judíos fueron exterminados. Mientras que los sobrevivientes fueron confinados a vivir en la clandestinidad.
¡Ya no más!
La primera lista de crímenes de lesa humanidad se elaboró al final de la Primera Guerra Mundial, pero no quedaron recogidos en un instrumento internacional hasta que se redactó la Carta del Tribunal de Nüremberg, en 1945.
Al año siguiente, fueron reconocidos como parte del derecho internacional por la Asamblea General de las Naciones Unidas. En 1948, la Organización de las Naciones Unidas (ONU) promulgó 30 artículos conocidos como la Declaración de los Derechos Humanos o Universales, y que en su artículo 5 deja claro que “nadie será sometido a torturas ni a penas o tratos crueles, inhumanos o degradantes”.
Sin embargo, en la actualidad este artículo está lejos de ser una realidad.
Hoy, cuando se celebra el Día Internacional de Apoyo a las Víctimas de la Tortura se proclamó el 12 de diciembre de 1997, solo 123 países se han comprometido a velar por luchar contra ella. Y eso que 189 países están adheridos a la ONU. Estados Unidos, por ejemplo, es uno de ellos.
Según el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef), la tortura es uno de los más grandes abusos en contra de los Derechos Humanos. Sin embargo, dice, más de la mitad de los países del mundo la sigue aplicando.
Sobre las nuevas formas de torturas identificadas
Las definiciones de tortura aceptadas comúnmente incluyen el sufrimiento físico y mental, pero después que se publicaron informaciones de los abusos cometidos por los militares estadounidenses en Guantánamo, Irak y Afganistán, un grupo de trabajo del Departamento de Defensa y otro del Departamento de Justicia argumentaron en favor de una definición “muy limitada de tortura”, indica un artículo de la revista Archives of General Psychiatry.
Según un estudio de 2007, conducido por Metin Basoglu, del Kings College en la Universidad de Londres, ahora hay nuevas formas de tortura, como la manipulación sicológica, la humillación, la privación sensorial y las posturas forzadas que causan tanto daño, estrés y angustias como la tortura física. Los investigadores identificaron siete categorías: sexual; física; manipulaciones psicológicas –amenazas de violación o ser testigo de la tortura de otros–; trato humillante, como burlas; adoptar posturas forzadas; música fuerte; duchas frías y privación de alimentos y de agua.
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