pesca.investigaciones sobre el ciclo de vida.
Laboratorio atunero en Panamá
Los resultados de las investigaciones se usan en recomendaciones para el manejo de los recursos.
Las instalaciones científicas son utilizadas por investigadores de instituciones internacionales.
| Cortesía de Achotines |
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| alerta amarilla. Del 16 al 27 de este mes se realiza en Panamá una reunión de la CIAT, en la que se discuten temas como el ‘Dolphin safe tuna’, que busca evitar que los delfines sean atrapados por los barcos atuneros.1044272 |
Ana María Garzón
agarzon@prensa.com
La industria atunera mundial cuenta en Panamá con una de las principales herramientas para su desarrollo. Se trata del laboratorio Achotines, único en el mundo que tiene atún desovando todos los días en tanques sobre la tierra, permitiendo el estudio de su ciclo de vida , según explicó su director, Vernon Scholey.
La Comisión Interamericana del Atún Tropical (CIAT), organismo de manejo regional de la pesquería, fundó el laboratorio como parte integral de la recopilación de datos, utilizados para hacer recomendaciones a los gobiernos de los 16 países miembros, sobre el manejo de recursos pesqueros, explicó Ernesto Altamirano, científico asociado de la CIAT.
Las recomendaciones, que se dan a países cómo Colombia, España, Estados Unidos, Francia y Corea, se basan en modelos matemáticos de predicción, a base de estudios de condiciones climáticas, movimientos de la flota, técnicas pesqueras y mortalidad natural del atún.
Por ejemplo, el de mortalidad natural, realizado en Achotines por ser “prácticamente único en diseño y establecimiento”, según Altamirano, se basa en los estadios tempranos del atún y determina los factores que afectan el crecimiento de los peces, estimando cuántos hay y cómo se mueven en el océano abierto.
Además, los resultados se integran al programa estadístico de la flota atunera del Pacífico Oriental, informó Osvaldo Alexis Silva de la CIAT.
Ubicado en la bahía de Achotines, península de Azuero, el laboratorio “es como un muelle natural”, añadió Scholy ,en el que el mar alcanza profundidades de más de 200 metros a solamente unos 5 a 8 km de la costa, facilitando el trabajo de campo y transporte de ejemplares vivos al laboratorio.
Esta características ofrecen una disponibilidad, casi constante, de huevos y larvas , que se hace escasa ya que los atunes son peces pelágicos (de océano abierto), difíciles de estudiar en su hábitat natural.
Achotines, inaugurado en 1985, se posiciona como un centro de categoría mundial para la investigación, al que asisten científicos y estudiantes de universidades como Yale, Tokio, Panamá, Istanbul , e institutos de investigación de Australia, Florida y Japón.
Enfocados en las etapas tempranas del ciclo vital, los programas principales del laboratorio son el del atún de barrilete negro y de aletas amarillas reproductoras, a los cuales se integró el experimento con marcas archivadoras, que determinan los eventos de alimentación y desove a partir de datos registrados por marcas implantadas en el cuerpo de los peces, dijo Scholey.
Aunque el atún es la punta de lanza del laboratorio, las instalaciones también albergan investigaciones de pargo y corvina, realizadas por la Autoridad de los Recursos Acuáticos de Panamá (ARAP), en las que se busca reproducir juveniles y desarrollar la empresa privada, interesándola por el cultivo de peces marinos y enzeñándoles a construir jaulas de pesca, explicó Amado Cano, funcionario de la ARAP.
Los fondos de operaciones básicas del laboratorio provienen de la CIAT y se complementan con subvenciones de instituciones cómo la Secretaría Nacional de Ciencia y Tecnología (Senacyt), la Overseas Fishery Cooperation Foundation de Japón y el Instituto Smithsonian de Investigación Tropical, que hacen uso de la instalaciones para proyectos como el banco de cepas de alga para la apicultura del Senacyt .
El capital humano de planta del laboratorio está integrado por 18 personas, de las cuales solo una es extranjera.
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