SOSTENIBILIDAD. DEGRADACIÓN DE SUELOS, POBREZA Y AGUA.
Lucha contra la sequía
Mañana es el ‘Día Mundial de la Lucha contra la Desertificación y la Sequía’.
El lema de este año es: ‘Combatiendo la degradación del suelo con una agricultura sostenible’.
| LA PRENSA/Archivo |
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| EFECTO. El avance de las fronteras agrícolas está transformando áreas de bosque en zonas secas y vulnerables.1041500 |
Tamara Del Moral
tdelmoral@prensa.com
En Estados Unidos, el gobernador Arnold Schwarzenegger declaró estado de sequía en California el 4 de junio por los bajos niveles en sus reservas de agua, que expone al estado a un mayor riesgo de incendios forestales.
En Argentina, el 10 de junio, asociaciones de criadores ovinos denunciaron que la sequía que afecta al país causó la muerte de un millón de ovinos en la provincia de Río Negro.
Mientras que en África, la erosión y daños por causas físicas y químicas han degradado alrededor del 65% de las tierras de cultivo del continente. Alrededor de 300 millones de personas se enfrentan a la escasez de agua, debido a estas alteraciones.
La Convención de las Naciones Unidas de Lucha contra la Sequía y Desertificación de Tierras reconoce que hay un vínculo entre la pobreza rural y la degradación y pérdida de suelos, que conlleva problemas sociales, migración del campo a la ciudad y afecta la disponibilidad de agua.
Abril Méndez, de la Unidad Técnica Nacional de Cambio Climático y Desertificación de la Autoridad Nacional del Ambiente, explica que Panamá tiene el Programa de Acción Nacional de Lucha contra la Desertificación y Sequía de 2004. Este revela que el país tiene problemas serios de erosión y de deterioro de suelos por la degradación que sufren casi todas las cuencas, suelos y aguas del país.
Se han identificado como áreas críticas: el Arco Seco, que abarca el 50.4% de la superficie total de las provincias de Coclé, Herrera y Los Santos; Cerro Punta, en Chiriquí, la Comarca Ngöbe Buglé y la sabana veragüense. Casi un tercio de la actividad agropecuaria se da en estas áreas. Además, la erosión, la salinización y las actividades industriales afectan la calidad del agua.
Méndez añade que existen cuatro programas principales para enfrentar la degradación de suelos, que contemplan: la conservación de los recursos naturales; la producción agropecuaria sostenible; la educación ambiental, la innovación tecnológica; y el fortalecimiento institucional. Estos programas, agrega, incluyen proyectos agroforestales piloto y la promoción de energías renovables, entre otros.
Julio Calderón, coordinador regional de la Unidad de Recursos Naturales del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente, añade que en relación con este tema trabajan con los gobiernos e instituciones de ambiente de cada país. Sin embargo, “no es tarea fácil”, porque “existe una tendencia de que las entidades ambientales no son de las más fuertes dentro del aparato estatal y, a veces, priman las consideraciones de desarrollo agroin-dustrial sobre las ambientales”.
Concluye que el progreso agrícola puede darse, pero sin devastar cubiertas de vocación forestal, que no son aptas para la agricultura, y que al final causan desequilibrios ecológicos.
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