PREOCUPACIÓN.
La seguridad del Canal de Panamá
José A. Casís
opinion@prensa.com
¿Es el Canal un área de seguridad o no? Según algunos funcionarios de esa entidad, “El Canal es un área de seguridad”; sin embargo, según los hechos que se dan últimamente en el área pareciera que la seguridad tiene sus excepciones y que se puede bajar la guardia y dejar a un lado la importancia que tienen las palabras “área de seguridad”.
La Autoridad del Canal de Panamá (ACP) hasta el presente ha programado, con todo derecho, las reglas de seguridad para el mantenimiento y el personal que labora en tan delicada institución. Entonces, ¿cómo es posible que se otorguen permisos, en término de 10 días, a dos actividades extraoficiales para utilizar la vía como escenario de espectáculos acrobáticos por la razón que fuese, y que riñen con la seguridad del mismo?
Los encargados de la seguridad del Canal no deben crear precedentes que violen las reglas establecidas. Es pecar de ingenuo o de irresponsable justificar las violaciones a la seguridad de una institución de tal importancia. ¿Hasta cuándo la ACP y los medios de comunicación van a seguir manejando todo lo relativo al Canal como si fuese un lugar de recreación?
Los medios han pecado, igualmente, de irresponsables por no tener conciencia del significado de la seguridad de la vía acuática, por no cuestionar a las autoridades que otorgan permisos y por hacer despliegue de dichas actividades, sin el sentido de responsabilidad que les compete también.
Incluso se han publicado, en años anteriores, croquis del Canal con descripciones sensitivas y de importancia para cualquier grupo u individuos interesados en hacernos daño o a las naciones que utilizan esta estratégica y sensitiva vía.
Hasta donde tengo conocimiento, el único responsable de dar permiso para cualquier actividad en la vía del Canal es el administrador. ¿Con qué luces alumbra el administrador la seguridad del Canal?
El Canal es uno de los más importantes pilares vitales del Estado panameño, por ende, la ACP debe estar bajo la responsabilidad o, en parte, del Consejo de Seguridad del Estado.
Los errores recientemente cometidos dejan entredicho las luces con que se maneja la seguridad de la vital vía acuática. Bastante luchas y vidas nos costó su recuperación, para ahora tirar por la borda las normas de seguridad básicas y justificar, con luces cortas, las publicaciones de los medios de comunicación.
La seguridad del Estado y en cualquier parte del mundo es cosa seria ayer, hoy y siempre.
El autor es psicólogo
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