MONUMENTO.
Vigilan las gafas de Lennon
Cuatro jubilados de La Habana garantizan que no hurten los anteojos de la estatua del ex Beatle. LA HABANA, Cuba/AP
Hace tiempo que las autoridades cubanas dejaron de considerar un problema el tener una estatua de John Lennon en La Habana. Ahora, el problema es el evitar que le sean robados sus anteojos.
Luego de que las gafas clásicas de marco redondo fueron robadas dos veces de la estatua, hace ocho años, cuatro jubilados han cumplido turnos de 12 horas para garantizar que el hurto no se repita.
“Hay que venir acá todos los días, porque si un día no viene uno, las gafas se van”, dijo el vigilante Juan González, archivista retirado, de 89 años, quien fuma hasta siete habanos diarios mientras le echa un ojo a la estatua de bronce. González lleva consigo un pedazo de cartón, sobre el que se sienta, y cuando llueve, se refugia en el pórtico de una vivienda cercana.
La estatua de Lennon lo muestra sentado y con las piernas cruzadas en un pequeño parque que lleva su nombre.
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