CONTAMINACIÓN VISUAL.
‘Valla polución’
Carl–Fredrik Nordström
opinion@prensa.com
No cabe la menor duda de que Panamá está creciendo y una de las señales más claras que tenemos de ello es la fuerte inversión que el comercio hace en publicidad. Un buen día abrimos los ojos y nos encontramos con calles y avenidas enteras, completamente saturadas de vallas publicitarias. Por ende, el título de este artículo no es un error de ortografía; polución le llaman a esto (de las vallas) en otros países.Las últimas encuestas del Instituto Panameño de Turismo (IPAT) demuestran que los turistas vienen a Panamá por múltiples razones; 60% viene por recreo y aproximadamente 40% por negocios. Independientemente de sus razones, tanto ellos como nosotros estamos expuestos a lo mismo: un interminable mar de vallas de carretera.
Desde que el turista sale del aeropuerto, tome el corredor o no, las vallas están por todas partes. Una vez que llega a la ciudad se encuentra con un impresionante perfil arquitectónico, dibujado en el skyline de la Avenida Balboa, que a su vez no deja un rincón vacío porque está ¡repleto de vallas!
Si hay una entidad que reconoce la importancia de la publicidad es el IPAT. De hecho, esta administración hizo historia al invertir 39.5 millones de dólares en publicidad, garantizando la presencia mediática del país a nivel internacional por los próximos cuatro años.
Sin embargo, considero que debe haber regulaciones. Estamos llegando a un punto en que se está afectando cosas que el turista viene a ver. Turismo es también aquello que no se ve, es poder contemplar el entorno, no es sólo concreto y construcción hotelera, es también poder apreciar arquitectura, flora, fauna, paisajismo, gente, en fin, vida.
El interior del país no se escapa de esta situación. A partir del momento en que uno cruza el Puente de Las Américas, lo único que se ve son vallas. Por muy utópico que parezca, la regulación del uso de vallas de carretera ha sido impuesta en otras latitudes como Ecuador, Colombia y Costa Rica, en donde el gobierno ha tomado conciencia y ha reglamentado dónde y cómo se pueden ubicar las vallas y con qué frecuencia.
Pienso que como país estamos asumiendo grandes retos como la ampliación del Canal, la cinta costera y la promoción internacional, pero, paralelo a ello, deberíamos procurar cuidar aquellas cosas que nos distinguen o que hacen que Panamá se quede en ti.
El autor es subgerente general del IPAT.
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