POBLACIÓN AFRO.
Hacia una inclusión censal
Alexander A. Alleyne B.
opinion@prensa.com
Tras la celebración del Día de la Etnia Negra, es necesario reflexionar sobre otras formas de inclusión efectiva en la sociedad panameña. Reconocemos la labor del Consejo Nacional de la Etnia Negra (Decreto Ejecutivo No. 116 del 29 de mayo de 2007) en materia de inclusión. Sin embargo, en el marco de las preparatorias para el censo de 2010, hay que considerar la inclusión de la categoría “afrodescendientes”, como parte de los elementos de autoidentificación del encuestado.
Diversos son los argumentos que hacen de esta una demanda legítima y reivindicatoria de derechos. La presencia de la población afro, de acuerdo al historiador y geógrafo Omar Jaén Suárez, “adquiere dos modalidades, la del esclavo, que permanece localmente, y la del transeúnte… y el más reciente, mediante los trabajadores antillanos que participan en la construcción del Canal (Suárez, J. Omar. La presencia africana en Panamá).
Somos algo más que una gastronomía popular, más que esencia musical de gran influencia en los diferentes géneros. Estos y otros aspectos denotan un reduccionismo para efecto de la construcción de identidades que conlleva a la definición de este grupo poblacional.
Es asignatura pendiente, responder a preguntas tales como: ¿Cuántos pertenecemos a la población afro en Panamá y sus correspondientes desagregaciones geográficas? ¿Cuál es nuestro nivel de acceso a servicios básicos (agua potable, luz eléctrica)? ¿Qué cantidad de esta población está asentada en las zonas urbanas y rurales? ¿Cuánto es el promedio de años de escolaridad y el de hijos por mujer en edad fértil? ¿Cuántos se ubican en condiciones de analfabetismo? ¿Qué nivel de identificación tienen con las lenguas raizales? Estas y otras interrogantes solo pueden encontrar respuesta a través de inclusión censal efectiva.
El autor es sociólogo e investigador social
|