ACCIDENTE DEL SAN-100. AERONAVE NO PUDO BAJAR EN EL MIRAMAR POR FUERTES VIENTOS.
Copiloto confirma falla de motor
Ernaldo Carrasco dijo que el piloto pensaba aterrizar en el aeropuerto de Albrook o en el Juan D. Arosemena.
Antes de despegar de la sede del Servicio Aéreo en Tocumen, la nave fue sometida a revisión técnica.
| CORTESÍA/Telemetro |
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| MANIOBRA. El helicóptero se precipitó a tierra cuando el piloto Pinzón buscaba un lugar seguro para aterrizar.1035748 |
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Rafael Luna Noguera
rluna@prensa.com
Lo último que recuerda Ernaldo Carrasco antes del accidente es haber cerrado los ojos y sentido una pausa. Luego, en apenas instantes, vio a dos hombres que se le aproximaban y le ofrecían ayuda. Tenía el rostro cubierto de vidrios. Quiso pararse y caminar por sus propios medios, pero como no pudo hacerlo, fue cargado. Después, no supo más nada.
Carrasco, de 24 años de edad, es el único sobreviviente del accidente del helicóptero SAN-100, que el pasado 29 de mayo se cobró la vida de 11 personas tras caer estrepitosamente sobre un almacén en Calidonia. Ese día, Carrasco era el copiloto de la aeronave.
Sus palabras y sus recuerdos, fueron revelados ayer a los medios de comunicación por la fiscal tercera superior, Maruquel Castroverde, quien como agente de instrucción designada para el caso le tomó declaración jurada el pasado miércoles.
Hasta ese día, Carrasco no había hablado sobre el tema. Incluso, en las primeras horas después del siniestro estuvo aislado de la realidad y por orden médica ni siquiera se le informó sobre el destino fatal de sus compañeros de vuelo. Solo se le dijo que todos habían sido rescatados.
Aun así y pese a su tragedia personal, la fiscal aseguró que al rendir testimonio siempre estuvo lúcido, coherente y con buen ánimo, consciente de que se le ha brindado una nueva oportunidad en su vida, que, dijo, no está dispuesto a dejar pasar.
Viento de cola
Lo declarado por el copiloto a la fiscal Castroverde confirma el dictamen preliminar de la junta técnica de la Autoridad Aeronáutica Civil (AAC): que el helicóptero registró una falla en uno de los motores y por ello se precipitó a tierra.
Pero, más allá de ese aspecto técnico, el testimonio de Carrasco permite aclarar una de las principales dudas surgidas tras el accidente: ¿por qué se cambió de ruta desde el Hotel Miramar hacia Albrook?
Según Carrasco, cuando el piloto de la nave –Juan Delgado– inició la maniobra para aterrizar en el helipuerto del Hotel Miramar, los sistemas de seguridad del helicóptero se activaron y advirtieron sobre una falla en el motor 1.
Delgado quiso terminar de aterrizar en ese mismo lugar, pero los fuertes vientos que se registraban en ese momento (vientos de cola) se lo impidieron y por ello reinició el vuelo.
La idea de Delgado – según relató Carrasco– era llegar a un lugar seguro y apostó en primer término por el aeropuerto Marcos A. Gelabert de Albrook, a cuya torre de control reportó la falla que registraba la aeronave.
El piloto también pensó aterrizar en el estadio Juan Demóstenes Arosemena e incluso en los terrenos donde estaba la antigua sede de RPC en Calidonia, pero no tuvo tiempo de llegar a ninguno de esos lugares y el helicóptero se precipitó a tierra muy cerca del último de estos.
Protocolos
Según la fiscal Castroverde, el copiloto Carrasco afirmó que el día de la tragedia, antes de despegar del Servicio Aéreo Nacional en Tocumen para ir a Colón, el helicóptero fue sometido a todos los protocolos de revisión que obligan las normas internacionales.
De hecho, la nave no sufrió ningún percance entre Tocumen y Colón ni entre Colón y el Hotel Miramar. La falla, insistió Castroverde, fue reportada al momento del aterrizaje.
Esa información, dijo, y todo lo referente al mantenimiento que se brindó a la nave antes del accidente, está contenida en la bitácora y esta ya fue entregada a la AAC.
Además, la fiscal reiteró que la pieza de engranaje que el Servicio Aéreo buscaba adquirir –según el portal de Panamá-Compra– no tuvo incidencia en el siniestro.
Por su parte, el ministro de Gobierno y Justicia, Daniel Delgado Diamante, informó ayer que en dos semanas se presentará un informe inicial sobre las causas del accidente y luego, en unos dos meses, se tendrán las conclusiones específicas del hecho.
Mientras esto ocurre, Carrasco ya fue dado de alta clínica y enviado a su casa a descansar.
(Con información de Ney Castillo y Rafael Pérez G.).
En Pedernal esperan al joven Kadín
"Cuando lo vuelva a ver, lo abrazaré fuerte", dijo ayer Agustina Valdivieso, quien cuidó de muy niño al subteniente Ernaldo Carrasco.
Sentada frente al portal de su casa, en la comunidad de Pedernal de Santiago, la mujer esperaba junto con dos vecinos el regreso de Kadín, como se conoce al copiloto, pero no dio detalles de esa llegada. "Estoy muy contenta porque está mejor y fuera de peligro", se limitó a decir.
Según Valdivieso, cada vez que Carrasco estaba de día libre se iba para la comunidad a jugar fútbol con sus amigos de la infancia. "Por aquí lo queremos mucho y queremos que regrese", dijo.
Su padre, Víctor Carrasco, fue un poco más parco. Dijo que no tiene información sobre el regreso de su hijo y que cuando lo visitó el pasado domingo ni siquiera pudo hablar con él. Solo supo que estaba bien y con eso fue suficiente.
El señor Carrasco guarda en su casa fotos del pequeño Kadín y del joven que luego se haría hombre y convertiría en oficial de la Policía Nacional.
Un joven que siempre quiso ser piloto y de ello dan fe los muchos y pequeños aviones que hoy adornan su casa en Pedernal de Santiago.
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