CASO JONES.
Justicia comprometida con la impunidad
Toribio Díaz Vásquez
opinion@prensa.com
Han pasado dos años desde que Carlos Jones, abogado y conocedor de las normas penales y constitucionales, ocasionó la muerte de los esposos Díaz Vásquez a causa de la irresponsabilidad e imprudencia, utilizando métodos manipuladores para evadir el "homicidio culposo", ocurrido el 4 de junio de 2006, a las 3:00 a.m. en la vía Transístmica.
Estas tácticas maquiavélicas para empañar el proceso de la investigación sobre las verdaderas causas del fallecimiento de estos dos panameños humildes, fueron apadrinadas por juristas y otros personajes de trayectoria pública.
Es lamentable que, a la fecha, el abogado Carlos Jones, condenado por el homicidio culposo no haya sido procesado como dictan las normas legales panameñas. Es aún más lamentable, cuando existe un fallo del pleno de la Corte Suprema de Justicia donde se le exige cancelar una fianza de excarcelación de la Corte, que asciende a 50 mil dólares.
Carlos Jones se ha valido de múltiples recursos legales para dilatar este proceso penal poniendo entre dicho la credibilidad del sistema de justicia panameño, y dejando en riesgo la imparcialidad, la objetividad y la transparencia. Sabemos que Jones para interponer los diversos recursos dilatorios, ha contado con el aval del sistema constitucional de justicia.
Me pregunto ¿qué pasa con nuestro sistema de justicia panameño? ¿Acaso por tratarse de personas humildes, quienes perdieron la vida, hay que darle larga sin importar el dolor y la impotencia de los hijos de los esposos Díaz? o ¿Es qué nuestro sistema legal es selectivo y elitista?
La acción de la Corte Suprema de Justicia ha sido desafiada por Carlos Jones, quedando sin objetividad su papel como garante de la justicia, y dejando un mal sabor ante la ciudadanía y peor aún, perdiendo la esperanza ante la máxima institucionalidad legal.
Es lamentable que la justicia en Panamá sea ciega, sorda y muda. No se trata de venganza sino de poder hacer un reclamo a las autoridades que imparten justicia. Hoy fueron mis padres, mañana podría ser otras personas. Por este medio le hacemos un llamado al presidente de la Corte Suprema de Justicia, Harley Mitchell, para que retome el bastión de la balanza de la justicia a favor de las clases más vulnerables.
No podemos hablar sobre modernización del sistema judicial, mientras casos como estos se la pasan de escritorio en escritorio en dilación y dilación, sin recibir un tratamiento justo, que simplemente logre respeto hacia los derechos humanos.
Sabemos que las almas de los esposos Díaz Vásquez descansan en paz porquefueron seres buenos, quienes con gran sacrificio nos criaron. Solo nos queda seguir luchando para que sus muertes no sean una más y queden en el olvido como muchas otras en este país. Pido a Dios su compasión para quienes nos quitaron lo más hermoso que tuvimos: nuestros progenitores.
Su muerte no ha ido en vano, unamos voces para que no prevalezca una justicia comprometida con la impunidad.
El autor es comunicador social
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