Panamá dará un gran paso en materia de derechos humanos cuando sean eliminados de forma definitiva las figuras conocidas como juez nocturno y los corregidores, quienes fueron los instrumentos predilectos de la tiranía dictatorial para cometer múltiples abusos contra el pueblo panameño. Así, muchos opositores fueron huéspedes de las cárceles militares solo por desafiar el gobierno de la cúpula castrense, que mantuvo de rehén a los panameños por espacio de más de 20 años.
Si bien es cierto que en la actualidad no tienen el perfil de antaño, no es menos cierto que muchos abusos han continuado, razón por la que se hace urgente la necesidad de reemplazar esta autoridad con los llamados “jueces de paz”. Quien pretenda llegar a ejercer este puesto deberá cumplir con una serie de requisitos muchos más estrictos que los que se requieren hoy día, de acuerdo con una iniciativa legislativa que busca poner fin a esta negra era.
Confiamos que la Asamblea Nacional en sus discusiones sabrá entender el alcance de esta figura que pretende mejorar la calidad de nuestra maltrecha justicia. |