CUARTO BATE
La movida de Chamberlain
Harmodio Arrocha Jr.
harrocha@prensa.com
OPINIÓN. No creo que se necesite ser gerente general o mánager del equipo de los Yankees de Nueva York para conocer el nivel de utilidad en este momento del joven relevista de 23 años, Joba Chamberlain, quien duró solo dos entradas y un tercio en su primera apertura en las mayores, el pasado martes, cuando los Mulos perdieron por 9-3 ante los Azulejos de Toronto. Tampoco creo que al mánager Joe Girardi se le haya ocurrido la genial idea de sacar a Joba de un titubeante bullpen Yankee, en el que no hay nada seguro en los episodios 7 y 8, para así abrirle el camino a Mariano Rivera. Justamente toco el tema, que está candente después de la mala salida de este poderoso lanzador derecho, atendiendo una inquietud de un lector con vastos conocimientos sobre las grandes ligas.
¿Cuál cree usted que sería la mejor decisión respecto a Joba Chamberlain? Si bien los Yankees están desesperados por conseguir un lanzador abridor confiable y no es la primera vez que se menciona el nombre de Joba como una posibilidad para llenar ese vacío, primero habría que ver su nivel de utilidad en este momento y qué tan preparado está este joven mentalmente para enfrentar esta nueva etapa de trabajos largos en la lomita de los sustos. Obviamente puede abrir como ha sido el plan trazado desde el spring training por parte de Hank Steinbrenner, pues si lo analizamos beisbolísticamente, están agregando un brazo sólido a la rotación con un tirador capaz de llegar hasta las 100 millas por hora. Pero no creo que mentalmente esté preparado Chamberlain para enfrentar al contrario y lo más importante, contenerlo por trayectos más largos. Y ese es realmente el problema que tienen los Yankees por descifrar con esta movida.
No es fácil el trabajo que le están encomendando a este derecho, que dejó el bullpen después de 39 relevos y que lució descontrolado ante los Azulejos, agotando en total 62 pitcheos. Ahora bien, cómo van a reacomodar el bullpen los Mulos, una tarea todavía más difícil, viendo lo frágil que lucen sus brazos en la cueva, con excepción del brazo saludable de Mariano Rivera, sin duda el mejor relevista de esta nueva era en las Mayores. En 1997, cuando Joe Torre necesitó de un brazo potente para abrirle el camino al cerrador John Wetteland encontró en Rivera al relevista ideal para lanzar en la séptima y octava entradas. Y ese es el problema tras la movida de Joba.
El autor es periodista.
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