Ideas de liderazgo
El dilema de la Reserva Federal
1031534Juan Carlos Cachanosky
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OPINIÓN. El dólar es desde principios del siglo XX la moneda de pago internacional. A lo largo de la historia hubo varias monedas que cumplieron esta función durante mucho tiempo. El dracma griego fue la más importante en la Antigua Grecia, siguiendo el aureus romano, el florín en Florencia, y la libra esterlina inglesa. Todas ellas fueron importantes medios de pago y todas cayeron por la inflación que realizaron los Gobiernos de cada época para financiar sus respectivos gastos públicos.
El emperador romano Dioclesiano llegó incluso a sacar una ley de precios máximos (Edicto de Máximo) con pena capital para los que no respetaran los precios oficiales establecidos en dicho edicto.Tanto Roma como Inglaterra fueron imperios muy poderosos, con economías muy pujantes, pero el desborde del gasto público empujado por la corrupción.
El siguiente párrafo de la Biblia muestra claramente lo que ocurría: "La ciudad fue en otro tiempo paraíso de justicia y ahora es de homicidios. Tu dinero se ha convertido en basura y tu vino se ha adulterado con el agua. Tus gobernantes son desleales y van a media de los ladrones. Todos gustan de regalos y corren detrás de su interés" (Isaías I:21-22).La Reserva Federal (Fed) está frente al mismo dilema de estos imperios.
La política monetaria de la Fed ha debilitado al dólar desde principios del siglo XXI pero esta vez con el apoyo de la teoría keynesiana que justifica la expansión del gasto público, déficit fiscal que hundió a estos grandes imperios. El debilitamiento del dólar en el mercado mundial está haciendo que el euro vaya ganando de a poco mayor aceptación. En estos momentos todavía el dólar tiene la fuerza de ser de más aceptación en la mayor parte del mundo (salvo Europa) y la debilidad de perder valor. En la medida que la gente se familiarice "visualmente" con el euro y vea que es cada vez más aceptado para realizar pagos seguramente revertirá esta posición del dólar. La demanda de dólares bajará y la de euros aumentará y por lo tanto la "posibilidad" de que la historia de la libra esterlina se repita no está demasiado lejana.Para evitar que esto ocurra la Fed tiene que revertir su actual política de dinero fácil.
Es decir, debe restringir la expansión monetaria y dejar que las tasas de interés suban hasta el nivel de equilibrio de mercado. Sin embargo esta medida va a tener efectos recesivos o, para decirlo con más precisión, sacar a la luz las malas inversiones. En el fondo, el debilitamiento del dólar se debe a que se trata de sostener inversiones y actividades que no son rentables. Los efectos recesivos harán reaccionar al Gobierno de los Estados Unidos e incluso a los del resto del mundo. La reacción puede ser una política que facilite la reasignación de los recursos productivos, es decir, libertad de mercados para facilitar su desplazamiento o, por el contrario, la reacción puede ser de regulaciones y controles, similares a los que introdujo Roosevelt con el New Deal. Estas regulaciones bajan la rentabilidad de los negocios y profundizan la recesión de la misma manera que ocurrió con el New Deal.
El autor es economista.
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