SOCIEDAD.
En pro de una cultura de paz
Jorge A. Chang Villarreal
opinion@prensa.com
Nuestro país cada día se torna más violento. Pareciera que la delincuencia, la intolerancia, el irrespeto, el juega vivo, la corrupción se están apoderando de nuestra sociedad, por esto, el desarrollo de una cultura de paz es tan imperante.
La paz no solo es importante en tiempos de guerra, reviste un sinnúmero de objetivos y estrategias que buscan desarrollar a la sociedad moderna, mediante la integración del individuo, pasando por los grupos, asociaciones, comunidades educativas, empresas e instituciones. En ellas cada miembro debe conocer el rol de importancia que juega para la integración de la sociedad.
Entre los objetivos de la cultura de la paz está: promover el desarrollo educativo, pilar fundamental de la sociedad panameña y en donde debemos enfocarnos de una forma precisa, rápida y certera; la promoción del desarrollo sostenible en Panamá, porque vemos que el crecimiento económico ronda un 8%, pero no permea a resto de la sociedad; y la promoción de los derechos humanos, principio inalienable que posee todo individuo, como son el derecho a la vida, educación, libertad, la promoción de la compresión, la tolerancia y la solidaridad. Son conceptos que debemos desarrollar en nuestros hijos pero, antes, debemos adquirir y poner en práctica nosotros, para generar cambios en la conciencia social a través de la transformación de los valores y construyendo los cambios en las estructuras sociales, culturales, políticas y económicas.
La cultura de la paz en Panamá es posible pero debemos dar los primeros pasos y no claudicar ni rendirnos ante los antivalores. Debemos aprender, como sociedad, a ser más solidarios, menos materialistas, más justos, dignos y proactivos. Estos son algunos de los conceptos que debemos practicar para convertirnos en buenos ciudadanos y lograr convivir de una forma armoniosa.
El autor es abogado
|