ANÁLISIS. LA MUERTE DE TIROFIJO DEJA A LAS FARC SIN REFERENTE.
Las FARC frente a encrucijada
Un analista cree que los insurgentes están en un punto de ‘resquebrajamiento irreversible’.
La guerrilla aún dispone de fuerzas y, sobre todo, de mucho dinero procedente del narcotráfico y el secuestro.
| AFP/TELESUR |
|
|
| DOS VOCES, UN HECHO. Con pocos minutos de diferencia el Gobierno colombiano y y portavoz de la guerrilla confirmaban a los colombianos y al mundo la muerte del líder histórico de las FARC. 1030570 |
BOGOTÁ, Colombia
Servicios internacionales
La muerte del legendario Tirofijo, que ostentaba el dudoso honor de ser el guerrillero más viejo del mundo con 77 años, deja a las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) sin su referente más importante, sin el hombre que durante casi 50 años dirigió esas fuerzas insurgentes en Colombia.
Pedro Antonio Marín, que así se llamaba, se puso el alias de Manuel Marulanda Vélez en homenaje a un sindicalista asesinado, pero el Ejército ya le había bautizado como Tirofijo, debido a su infalible puntería.
Su muerte, anunciada el sábado por el ministro de Defensa Juan Manuel Santos y confirmada este domingo por Rodrigo Londoño Echeverri, alias Timochenko, uno de los siete miembros del "Secretariado" o cúpula de las FARC, ha coincidido con el peor momento de las FARC en los últimos 20 años, posiblemente.
Sus golpes y ataques son más escasos y el número de sus combatientes se ha reducido a la mitad, según algunos expertos militares que lo cifran en unos 10 mil, cuando hace solo 8 ó 10 se calculaba en 20 mil.
Las deserciones, el arrinconamiento a zonas selváticas y la muerte de dos miembros del Secretariado, Raúl Reyes en Ecuador e Iván Ríos en Sonsón, noroeste colombiano, hacen creer que el debilitamiento si no es definitivo sí es, al menos, desmoralizador.
En un solo mes —marzo— las FARC perdieron a sus jefes más importantes, aunque no haya sido en combate: Luis Edgar Devia, alias Reyes y segundo al mando, en un bombardeo en Ecuador; Manuel de Jesús Muñoz, Iván Ríos, traicionado por sus propios hombres, y Marulanda, de un infarto cardiaco, según la guerrilla.
Todos estos factores hacen creer a algunos analistas, como Alfredo Rangel, que el fallecimiento de Tirofijo "es el puntillazo final al proceso de debilitamiento" del grupo, además de ser un "golpe devastador" y "desmoralizador".
A juicio de este analista, las bajas de estos jefes guerrilleros, y sobre todo la muerte de Tirofijo, demuestran que el proyecto militar de las FARC no tiene futuro y más cuando el designado sucesor Alfonso Cano, alias de Guillermo León Sáenz, ha sido siempre considerado como el ideólogo o cabeza política del grupo.
Para sustentar esta teoría, cabe resaltar que Cano ha sido elegido por sus pares, posiblemente frente a la opción más militar que representa Jorge Briceño Suárez, Mono Jojoy, considerado uno de los hombres más duros y jefe del aparato militar.
Lógicamente, el gobierno del presidente Álvaro Uribe hace una interpretación optimista de la muerte de Tirofijo, un hombre "anclado en el pasado", con una "visión arcaica" de la política y un "obstáculo para la paz", según Juan Manuel Santos, ministro de Defensa.
Y no solo eso, sino que, a su juicio, las FARC están en un momento de "resquebrajamiento irreversible" y —según Rangel— abocados a un "proyecto militar sin futuro".
Para otro analista y académico, Alejo Vargas, el fallecimiento del jefe máximo de las FARC, añadido a los últimos golpes recibidos, es la oportunidad que tiene la guerrilla para "buscar una salida realista", es decir, una salida política.
Pero no todos están de acuerdo con esta tesis y recuerdan los permanentes mecanismos de sucesión inmediata que suelen tener estos movimientos rebeldes.
Según Pedro Medellín, otro columnista y analista político, la muerte de Tirofijo solo supone un "cambio de época" que "no afectará a la guerra ni a la paz", precisamente por la capacidad de acomodo que tiene la dirección de la guerrilla.
En cualquier caso, la muerte de un hombre como Tirofijo presenta numerosas incógnitas acerca del rumbo que puedan tomar las FARC y que, pese al efecto desmoralizador causado por las bajas de varios de sus jefes, aún dispone de fuerzas y, sobre todo, de mucho dinero procedente del narcotráfico y el secuestro.
Relacionado: Alfonso Cano, antropólogo y guerrillero
Vea Tirofijo murió plácidamente
|