BUSCADOR
  Portada | Clasificados | Foros | Ediciones anteriores | Archivo | Suscripciones | Portadas PDF | Titulares por e-mail | Contáctenos
Panamá, sábado 24 de mayo de 2008
 

ENVENENAMIENTO.

¿Dónde están los culpables?

Keith Holder
opinion@prensa.com

Desde los años 1960 y 1970 el Código Sanitario del país definió que el Minsa tendría un departamento, hoy Dirección de Farmacia, Drogas y Medicamentos y otros productos de consumo humano, que para ser vendidos debían tener obligatoriamente un número de registro sanitario.

Las pocas fábricas de medicamentos que pertenecen a compañías privadas se cuidan de tener ese registro sanitario para poder vender cada producto. La única fábrica que ha fallado desde hace 25 años en renovar el registro sanitario de algunos productos que elabora, ha sido el Laboratorio de Producción de la CSS. El Código Sanitario de la República, ratificado con la Ley No. 1, del 10 de enero de 2001, señala los 16 pasos administrativos necesarios para otorgar registros sanitarios. Señala al Minsa, como rectora y responsable de la salud, y a la Dirección de Farmacia, Drogas y Medicamentos, la supervisión permanente de lo ordenado por la ley para evitar tragedias de salud.

La Prensa en sus ediciones del 10 y 11 de mayo del presente año ha señalado que se entregaron alrededor de 100 mil frascos de jarabe para la tos en las farmacias de la CSS. De ellos, seis mil personas pudieron haber ingerido mayor o menor grado de este jarabe, de las cuales 115 personas han fallecido, producto de la ingestión del dietilene glycol. Las publicaciones indican que el Ministerio Público ha solicitado que los 6 mil pacientes que ingirieron el tóxico sean evaluados médicamente. La ministra de Salud ha solicitado al director general de la CSS que se cumpla lo solicitado por el Ministerio Público. El Seguro Social ha señalado que no tiene suficientes especialistas para hacer esta evaluación. Como médico, sé que reconocido el tóxico que causó muerte, las secuelas posibles son de orden neurológico y nefrológico. Estas secuelas son fáciles de identificar con exámenes sencillos, no se necesitan medicamentos para eliminar esas secuelas. Quienes padecen las secuelas neurológicas son atendidos por los departamentos de medicina física y rehabilitación de todos los hospitales del país.

Aunque desde hace 20 ó 25 años, el Minsa, responsable de prevenir lo señalado por código y ley, falla en el cumplimiento de sus deberes, ahora "el cántaro, que tantas veces fue a la fuente, se rompió". Le tocó al ministro Alleyne y al director de Farmacia, Drogas y Medicamentos, Pablo Solís, fallar en la prevención y ocurrió la tragedia médica, por error, más grave en nuestra historia. El ministro fue sustituido y el director ha renunciado. Ambos montaron la nave del olvido. Los únicos sindicados son una subalterna que no examinó lo que mezcló, ni mandó el producto que mezcló a la universidad, para identificar sus ingredientes, y el dueño de la compañía que ganó la licitación de la glicerina que solicitó la CSS. La compañía panameña que no produce substancias para hacer medicamentos, pidió a España glicerina, pero recibió dietilene glycol. A quien le tocaba analizar lo que iba a mezclar era a la CSS, no al importador. El Ministerio Público quería tener detenido al director general de la CSS, pero la Corte Suprema desestimó la solicitud. Como siempre, en nuestra joven república, los grandes tienen padrinos, los pequeños a la reja por no tener padrino, como decía el cómico cubano Tres Patines.

El autor es médico
© 2008. Corporación La Prensa. Derechos reservados.
 
 
 
© 2008. Corporación La Prensa. Derechos reservados.
Advertencia: Todo el contenido de www.prensa.com pertenece a Corporación La Prensa S.A. Razón por la cual, el material publicado no se puede reproducir, copiar o transmitir sin previa autorización por escrito de Corporación La Prensa S.A.
Le agradecemos su cooperación y sugerencias a internet@prensa.com y Servicio al Cliente.
En caso de necesitar mayor información accese a nuestra biblioteca digital o llámenos al 222-1222.
Corporación La Prensa: (507)222-1222
Apartado 0819-05620 El Dorado Ave. 12 de octubre, Hato Pintado Panamá, República de Panamá