PENONOMÉ.La basura hace sus estragos.
Quebradas amenazan la salud
Seis riachuelos que atraviesan Penonomé perdieron su estado natural, y están contaminados. Hay un alcantarillado, pero no abarca toda la población, y es poco lo que se hace para limpiar los arroyos.
| ESPECIAL PARA LA PRENSA/R. Quezada |
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| IRRESPONSABILIDAD. La quebrada 11 de Octubre, receptora de toda clase de desperdicios que incomodan a los residentes del sector.1029518 |
Rafael Quezada
PENONOMÉ, Coclé
Gertrudis Márquez y Filemón Morán Martínez son dos personas que viven en diferentes barriadas de Penonomé, pero tienen una preocupación en común.
Márquez vive en el barrio El Chorrillo, y Martínez en la barriada 11 de Octubre, a ambos les preocupa el deterioro de las quebradas que atraviesan el sector donde viven y el estado de contaminación que presentan, acompañado de los malos olores.
En Penonomé hay seis quebradas que la rodean y la atraviesan que antes brindaron beneficios a la comunidad (recreación y servicio doméstico en los quehaceres del hogar). Ellas perdieron su estado natural y son una amenaza para el ambiente que rodea a Penonomé y sus vecinos, coinciden ambos moradores.
La señora Gertrudis Márquez, con 36 años de vivir en el barrio El Chorrillo, dice sentirse muy afectada por la gran cantidad de basura que recoge la quebrada de este mismo nombre y por los malos olores que salen del área cada día.
Hemos encontrado cartuchos negros con desechos que se quedan sumergidos en las aguas, y también hay de basura vegetal que tiran las personas al cauce de la quebrada.
Aunque recientemente una empresa privada le hizo un dragado a la quebrada por la gran cantidad de sedimentos que contenía su cauce, esto no es suficiente, dice la moradora, porque hay quienes no tienen conciencia y tiran basura en la parte superior de la quebrada.
Al riachuelo se le une la desembocadura de una alcantarilla que trae aguas de la central de Penonomé, lo que agrava el estado crítico-ambiental que tiene la quebrada de El Chorrillo. En la época lluviosa la quebrada se desborda e inunda el patio de las casas que la rodean. "Están llegado las lluvias y ya estamos preocupados porque no sabemos qué nos espera", dijo la señora Márquez.
Para Filemón Martínez, quien vive a solo cuatro metros de la orilla de la quebrada 11 de Octubre, la vida de su familia ha sido angustiosa. "No soportamos los malos olores, y hemos tenido hasta que quemar materia orgánica descompuesta de animales muertos que lanzan a la quebrada".
"Puede imaginarse que en los años de 1960 todos los desechos orgánicos (vísceras y cabezas de reses) eran lanzadas a este lugar, lo que indica que desde esa época estas aguas quedaron contaminadas", dijo Martínez.
Agregó que a la quebrada ahora la llaman ‘la quebrada del pueblo’, "porque se ha convertido en colectora de toda la basura y las aguas que bajan de toda la ciudad de Penonomé".
Debajo del puente que comunica al sector de Pueblo Nuevo, ahora los irresponsables lo han tomado para botar basura en bolsas, la ineficiencia en la recolección de la basura en Penonomé ha llevado a esos extremos.
Martínez señaló que la quebrada tiene una fuerza increíble, se desborda dos veces al año y durante el verano las aguas se estancan por la gran cantidad de basura.
Julio Jaén, vecino de la quebrada Alejandro Posada (vive a solo cinco metros de ella), dijo que le han solicitado a las autoridades de Penonomé en reiteradas ocasiones que le den un tratamiento a las quebradas por los olores desagradables que emanan.
La quebrada mantiene aguas negras estancadas y mosquitos, además de olores fétidos.
Versión de Anam
Ellinton Ríos, de Áreas Verdes de la Autoridad Nacional del Ambiente (Anam), recalcó que la falta de conciencia es uno de los aspectos que incide en el deterioro de las quebradas.
Las quebradas de Penonomé se han convertido en receptoras de aguas residuales mal dispuestas y colectoras de basura por el manejo inadecuado que le da la población a los desechos, advirtió.
Para contribuir a mejorar el ambiente, los estudiantes de la especialidad de ingeniería sanitaria y saneamiento ambiental de la Universidad Tecnológica de Coclé realizan conversaciones periódicas con la Anam para plantear alternativas.
Entre ellas figuran los diferentes diseños de trabajos sanitarios que recomiendan a las empresas que realizan las nuevas construcciones en Penonomé.
SALUD
Yaneth Oberto, del Departamento de Relaciones Públicas del Ministerio de Salud (Minsa), respondió que sí se reciben quejas de los moradores por los malos olores que despiden las quebradas.
Oberto señaló que los malos olores se producen esporádicamente y sí es cierto que se acumula basura en esos sitios.
El mantenimiento de las quebradas dentro de la ciudad es parte de la naturaleza; sin embargo, las intervenciones del hombre han causado que las mismas se consideren una molestia pública con riesgos para la salud, añadió .
Aclaró que ellos actúan solamente cuando reciben quejas de la comunidad.
El Minsa recomendó instalar resumidores para tratar aguas residuales en residencias pequeñas o construir alcantarillado sanitario para toda la ciudad.
Se solicitó un estudio analítico de las quebradas de Penonomé, pero no respondieron y el mal toma cuerpo a paso acelerado.
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