TAL CUAL
ESTRENO. El nuevo Código Penal eleva a categoría de delito el hurto de energía, el pandillerismo, la destrucción del patrimonio histórico, el maltrato a los animales y trabajar como "botella" –paradójicamente, no castiga a los que "embotellan"–. A la presentación del Código no fue Martín Torrijos, pero sí los presidentes de los otros dos órganos, Pedro Miguel González y Harley Mitchell. En su discurso, Jerry Wilson habló tanto, que dejó sin argumentos a las también oradoras Ana Matilde Gómez y Esmeralda de Troitiño. Al menos esta vez, el discurso fue sin lágrimas.
DESHORAS. El panameñista Julio de la Guardia –que vive en el 8-8, pero quiere ser diputado del 8-10– protestó en la sede del partido porque se le excluyó de la lista de precandidatos, por –supuestamente– no cambiar a tiempo su residencia. Ahora solo falta que Panchito Reyes también monte su piquete en la sede, con todo y planta eléctrica.
APRIETO. Los barcos sorprendidos in fraganti pescando dentro del Parque Coiba pertenecen a una sociedad de Fotis Lymberópulos. Sucede que este es directivo de la Autoridad de Recursos Acuáticos –antes lo fue de la Autoridad Marítima–, entidad que debe levantar un informe sobre lo ocurrido. Aquí no parece haber conflicto de intereses, sino más bien intereses en conflicto.
Mónica Palm
mpalm@prensa.com
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