|
| Portada | Clasificados | Foros | Ediciones anteriores | Archivo | Suscripciones | Portadas PDF | Titulares por e-mail | Contáctenos |
SUPLEMENTOS
SERVICIOS
TIEMPO LIBRE
PÁGINA DEL LECTOR
CANALES
|
ybolivar@prensa.com En un periodo no mayor a los veinte días, el Instituto de Investigación Agropecuaria de Panamá (Idiap) tiene previsto liberar una nueva variedad de semilla de arroz que según los técnicos, "es más resistente a los insectos, a los cambios climáticos y se adapta a las exigencias del mercado". Más de 70 quintales de semilla básica se venderán a productores que se encargarán de reproducirlas a un costo de 40 dólares el quintal (cien libras) y posteriormente se comercializará a los agricultores, ya convertida en una semilla certificada. El coordinador del programa de semillas del Idiap, José Alberto Yau, dice que la variedad conocida como Idiap-5205, es una semilla de tipo intermedio con una duración de 120 días, desde su siembra hasta su cosecha, y se estima que en buenas condiciones bajo el sistema de secano favorecido —dependiendo de las lluvias y la retención de humedad de los suelos— el rendimiento puede ser de entre 115 y 120 quintales por hectárea. Con relación a la última semilla liberada en agosto de 2007, la Idiap-5405, esta nueva variedad, según el fito mejorador del programa de arroz, Ismael Camargo, es más tolerante al ácaro spinky y a otras bacterias y hongos. Además, tiene buena calidad molinera con granos largos y al cocinarse se mantiene suelto, cumpliendo con las exigencias culinarias. Camargo explicó que esta variedad por ser más resistente a las enfermedades, requiere de menos agroquímicos en el proceso de producción, por lo que ayuda a reducir los costos. El presidente de la Asociación de Productores de Arroz de Chiriquí (Apach), Alexander Araúz, asegura que cualquier semilla nueva es buena para el sector porque amplía las posibilidades de obtener una mejor calidad y un mayor rendimiento, pero advierte que no se podrá utilizar en el periodo agrícola 2008-2009, porque aún debe reproducirse antes de que llegue al campo. "Cuando se liberan semillas nuevas, siempre hay que utilizarlas primero antes de saber si son realmente buenas, porque no es lo mismo hacer pruebas, que llevarlas directamente al campo. Pero la experiencia nos refleja que siempre las nuevas son mejores", señala Araúz. En la nueva variedad se invirtieron más de 700 mil dólares e hicieron falta diez años de pruebas en laboratorios y en campo. Además de la variedad 5205, el Idiap tiene previsto liberar en 2009 una o dos variedades de un arroz biofortificado que según Camargo, tienen alto contenido de hierro y zinc. Se estima que para sembrar una hectárea de arroz se necesita entre 2.5 y 3 quintales de semillas. Los técnicos también adelantaron que se está trabajando con semillas de maíz y frijoles. Además en Economía y Negocios
• La banca navega viento en popa
|
|
| © 2008. Corporación La Prensa. Derechos reservados.
|
© 2008. Corporación La Prensa. Derechos reservados. |
|||
|