60 años del estado judío.
Reconocer u hostigar a Israel: dilema palestino
En 1948 a los palestinos no les quedó otra alternativa que el exilio, el sometimiento o la lucha armada. JERUSALÉN, Israel/EFE
El reconocimiento o el hostigamiento a Israel es el dilema que afrontan hoy con más crudeza que nunca los palestinos al conmemorarse el sesenta aniversario de la "Nakba", el "Desastre" que para ellos fue la proclamación del Estado judío.
Se trata de dos opciones que se han debatido de antiguo, pero que desde la división territorial y política entre Hamas y la Autoridad Nacional Palestina amenazan con crear un cisma en el seno del pueblo que fue desposeído de su tierra por el "Estado sionista".
Aunque en aquella época ampliamente mayoritarios en el actual Israel, los árabes del antiguo protectorado británico de Palestina no tomaron conciencia nacional hasta casi dos décadas después de la fundación en 1948 en lo que era su país de la entidad estatal judía.
Esa tardía conciencia de pueblo diferenciado de los otros árabes es clave para comprender la catástrofe que el establecimiento de Israel causó entre los palestinos, que no vieron en 1948 más posibilidad que el exilio, el sometimiento o la lucha armada.
Porque habría que esperar hasta la creación en 1964 de la Organización para la Liberación de Palestina (OLP) -liderada por el movimiento Al Fatah de Yaser Arafat y que agrupó también a otras seis facciones-, para que el pueblo palestino se galvanizara como nación.
Para entonces se habían desgajado quienes permanecieron en sus hogares y se hicieron ciudadanos israelíes, pero a partir de ese momento la OLP fue reconocida internacionalmente como la sola representante legítima de los palestinos.
Es decir, de los refugiados en los países limítrofes y de los habitantes de Gaza, Cisjordania y Jerusalén Este, las únicas parcelas del antiguo protectorado británico de Palestina que no habían caído todavía en manos del Estado judío.
Los tres territorios seguirían bajo soberanía de vecinos árabes -Gaza bajo la de Egipto, y Cisjordania y Jerusalén Este bajo la de Jordania-, y pese a que Israel los conquistó en la guerra de 1967 la comunidad de naciones se abstendría de homologar su ocupación.
Tendría que pasar otra veintena de años para que, en 1988, Arafat admitiera de manera implícita la existencia de Israel, al aceptar el principio de la partición de la antigua Palestina en un Estado judío y uno árabe, la fórmula original aprobada por la ONU.
La valiente voluntad de "reconocimiento" asumida por Arafat permitió la firma con Israel en 1993 de los Acuerdos de Oslo, y la creación de la Autoridad Nacional Palestina como embrión de un futuro estado independiente en Gaza, Cisjordania y Jerusalén Este.
Pero no impidió una radicalización de los grupos extremistas; entre ellos Hamas, fundado en 1987 y que no pertenece a la OLP .
|