CRUZ ROJA.
Las bases del voluntariado
‘Una fuerza de trabajo en las zonas más inaccesibles y bajo las condiciones más difíciles’: Margaret Chan.
| EFE |
|
|
| La lucha contra las enfermedades debe ser constante.1025450 |
GINEBRA, Suiza / EFE
La acción de casi 100 millones de voluntarios de la Cruz Roja y la Media Luna Roja encargados de poner en práctica programas de salud primaria a nivel comunitario es clave en la lucha contra enfermedades como la malaria, el sida o el sarampión, que causan millones de muertes en el mundo.
"Esta es una fuerza de trabajo situada para poder penetrar en las zonas más inaccesibles y bajo las condiciones más difíciles", señaló la directora general de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Margaret Chan, al inaugurar el Foro de Salud Global 2008 en la sede ginebrina de la Cruz Roja.
De acuerdo con un informe difundido, los programas a largo plazo a nivel comunitario apoyados por la Federación Internacional de la Cruz Roja (FICR) han hecho contribuciones para mejorar los dramáticos indicadores mundiales sobre las enfermedades mencionadas.
También contribuyen a mejorar el acceso al agua y a saneamiento para millones de personas en el mundo en desarrollo. A estas dramáticas realidades responden los programas de salud primaria de la Cruz Roja, que han conseguido resultados como proporcionar a 6.5 millones de personas agua y saneamiento en 40 países.
En tuberculosis, unos 12 mil voluntarios asisten en el mundo a más de 50 mil personas, de las cuales 10 mil tienen también sida; y cada visita de un voluntario a un hogar de Sierra Leona en 2006 incrementó en un 23% el empleo de mosquiteras con insecticida para evitar la malaria, afirma el informe.
En trabajo de la Cruz Roja es clave en el terreno de los primeros auxilios, y así, sólo en Europa el organismo entrena a más de tres millones de personas al año.
Cada año, más de 5 millones de personas mueren debido a las heridas provocadas por accidentes de tráfico, ahogamientos, envenenamientos, caídas y otros accidentes, lo que supone el 9% de la mortalidad global.
El informe destaca que esto se debe en parte a la falta de conocimientos sobre cómo evitar esas heridas o a la ausencia de ayuda inmediata.
"Tenemos la sensación de que a veces, los gobiernos no exploran la forma en que los voluntarios pueden contribuir mejor a los programas de salud primaria a pesar de su innegable conocimiento de las comunidades a las que sirven", señaló Markku Niskala, secretario general de la FICR.
En el informe también se destacó cómo este organismo humanitario contribuye de forma decisiva a impulsar la donación voluntaria y no remunerada de sangre, que es considerada la más segura.
La escasez de donaciones de sangre es especialmente marcada en el mundo en desarrollo, y así la media de donaciones por cada mil personas es 15 veces más alta en los países ricos que en los pobres.
|