RESTAURANTES.
El arte de comer vendados
NUEVA YORK, EU/EFE
Los neoyorquinos han descubierto el arte de comer con los ojos vendados en unos cuantos restaurantes de la Gran Manzana, que organizan veladas en las que el único requisito para degustar la cena es vendarse los ojos antes de sentarse a la mesa.
Los 62 kilómetros cuadrados que ocupa Manhattan contienen un sinfín de apuestas gastronómicas llegadas de todos los rincones del mundo y para las que se han inventado numerosas maneras de degustarlas, como estirado en una cama o sobre un escenario de Broadway, y ahora destaca la de comer con una venda sobre los ojos.
En un momento en que Nueva York se interesa más que nunca en que sus habitantes sean conscientes de lo que comen y ha lanzado una campaña para que los restaurantes informen de las calorías que hay en sus menús, hay quien ve en cenar a oscuras la mejor manera de cerrar los ojos ante la polémica medida.
Se trata de los conocidos como "Dark Dining Projects", una serie de cenas organizadas con regularidad en diferentes restaurantes de Nueva York, en las que los asistentes no pueden ver lo que se llevan a la boca y ni siquiera saben de antemano cuál es el menú que degustarán. Esto demuestra que el paladar es el que manda.
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