Análisis
Las nuevas reglas del juego
Héctor Alexander
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OPINIÓN . La gestión de las finanzas públicas debe ejecutarse bajo principios de transparencia, responsabilidad y rendición de cuentas, con la aplicación de normas y prácticas comúnmente aceptadas internacionalmente. Por eso, es clave la Ley de Responsabilidad Social Fiscal, en la que se establecen los objetivos generales, normas y metodología para consolidar la disciplina fiscal en la gestión de gobierno. Esta ley incluye principios y definiciones operacionales, límites sobre el déficit del Sector Público No Financiero, así como metas sobre el nivel y crecimiento de la deuda pública, que contribuyan a garantizar la sostenibilidad de la misma a largo plazo. A su vez, incluye procedimientos para la suspensión temporal de los límites del déficit y para su restablecimiento.
En esta ley se institucionalizan las prácticas de la estrategia financiera seguida por esta administración, con particular énfasis en la generación de ahorros por parte del Sector Público No Financiero, con el objetivo de disminuir la dependencia en el uso de instrumentos de deuda para financiar la inversión pública. A partir de ahora, será obligatorio para todos los gobiernos presentar un plan estratégico al inicio de cada administración, que contenga la estrategia económica y social, la programación financiera a cinco años y el plan de inversiones públicas.
Esta nueva legislación contribuye a darle confianza a los analistas y a los mercados financieros locales e internacionales, así como a la comunidad nacional en general sobre la continuidad de un manejo financiero serio y responsable por parte de los gobiernos.
Estas normas obedecen a la nueva cultura de rendición de cuentas y al interés de la transparencia en la administración pública, control de los actos gubernamentales y de la información por parte de las autoridades de las entidades públicas sobre sus actividades y actuaciones. Todo lo anterior permitirá a los ciudadanos evaluar integralmente las actuaciones de las autoridades, no solo en el campo ético y moral sino económico, así como los resultados de su gestión y el impacto de sus decisiones.
El autor es ministro de Economía y Finanzas.
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