DEMOCRACIA. OPOSITORES SEÑALAN LA ACCIÓN COMO UNA IMPROVISACIÓN DEL GOBIERNO.
Delgado y Paredes apuestan por uniformado al frente de la PN
Rolando Mirones, director de la entidad, renunció irrevocablemente el pasado miércoles. El ministro de Gobierno se ha mostrado partidario de que la institución sea dirigida por un uniformado.
| LA PRENSA/Archivo |
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| NORMA. La propia ley de la PN establece que solo ‘personas civiles que no pertenezcan a la carrera policial’ pueden ser nombradas como director.1023116 |
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Rafael Pérez G.
rperez@prensa.com
La posibilidad de que un uniformado asuma las riendas de la Policía Nacional (PN) ha regresado a la palestra pública. El propio ministro de Gobierno y Justicia, Daniel Delgado Diamante, dijo estar de acuerdo con esta idea que toma más fuerza con la renuncia del actual director de la PN, Rolando Mirones.
Mirones, séptimo director civil de esa entidad desde que se creó a principios de la década de 1990, reveló la tarde del pasado miércoles su decisión de abandonar el cargo que desempeñaba desde el 5 de septiembre de 2005.
De hecho, el propio Mirones había respaldado que su sucesor proviniera de las filas de la entidad policial, en declaraciones hechas públicas el 26 de abril de 2007.
Ayer, el general (r) Rubén Darío Paredes respaldó esa tesis. El nuevo director debe ser un profesional de la policía con mayor rango en la entidad y que esté a punto de jubilarse, sostuvo Paredes. Esos requisitos, dijo, permitirán que abandone sus tareas el mismo día en que culmine el mandato constitucional del presidente en turno que, en el caso de Martín Torrijos, será el 30 de junio de 2009.
Pero sus aspiraciones se enfrentan a una realidad legal. La propia ley orgánica de la PN establece que solo pueden ser nombradas como director "personas civiles que no pertenezcan a la carrera policial".
La propuesta de instalar un uniformado en la dirección de la PN encontró la oposición de Aníbal Galindo, vicepresidente del opositor Partido Unión Patriótica (UP).
El simple hecho, dijo, de que se considere esta posibilidad, denota una vez más la improvisación de este gobierno en torno al tema de la seguridad que, de hecho, ha sido un fracaso.
Maribel Jaén, de la Comisión de Justicia y Paz, fue más allá, y dijo que el problema de esa institución no es de uniforme, sino de una ausencia de una política criminológica por parte del Estado.
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