BANCO CENTRAL.El BCE se reunió ayer en Atenas para tratar la política monetaria.
La inflación se mantendrá a largo plazo
El BCE decidió dejar inalterados los tipos básicos de interés en la zona del euro, en el 4%.
La institución mantuvo también la facilidad marginal de crédito al 5% y facilidad de depósito en el 3%. ATENAS, Grecia/EFE
El presidente del Banco Central Europeo (BCE), Jean Claude-Trichet, dijo ayer en Atenas que la inflación se mantendrá alta durante un largo periodo de tiempo y admitió la existencia de una gran incertidumbre en los mercados.
Al final de una reunión celebrada en Atenas, el Consejo del BCE constató que los índices de inflación "se mantendrán altos por un prolongado tiempo", declaró Trichet en una rueda de prensa.
Trichet añadió que pese a que "los elementos fundamentales de la zona del euro se ven normales, el nivel de incertidumbre que resulta del revuelo de los mercados financieros se mantiene más alto de lo normal y la tensión persiste".
Puntualizó que "el objetivo del consejo es cumplir con su mandato en mantener la estabilidad de los precios a medio plazo".
El presidente del organismo que dirige la política monetaria de la zona del euro declaró que la entidad está en "una posición de alerta permanente" debido a las actuales turbulencias en los mercados de capitales.
Trichet declaró que se cumplen los vaticinios de un crecimiento moderado para el primer semestre de 2008 y que la demanda interior y exterior apoyará el desarrollo del PIB en la zona euro este año.
Celebró que el empleo y la participación de la fuerza laboral hayan aumentado de forma importante y que haya caído el nivel de desempleo "a niveles que no se habían visto en los últimos 25 años".
Pero el presidente del BCE destacó que han aumentado los riesgos al alza a corto plazo para la estabilidad de precios por el encarecimiento de la energía y de los productos agrícolas.
Trichet declaró que era "imperativo que todas las partes implicadas, en el sector público y en el privado, asumieran sus responsabilidades".
El BCE decidió dejar inalterados los tipos básicos de interés en la zona del euro, en el 4%, tal como esperaban los mercados financieros.
La institución mantuvo también la facilidad marginal de crédito, por la que presta dinero a las entidades, en el 5%, así como la facilidad de depósito, por la que remunera el dinero, en el 3%.
Los mercados financieros preveían que el BCE no iba a modificar las tasas, ya que ha destacado que existen presiones inflacionistas por la carestía de la energía y algunos alimentos y ha considerado que la ralentización del crecimiento económico es moderada.
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