BAGDAD.reciben órdenes de abandonar sus casas.
Clérigo radical teme ataque iraquí
Los soldados se preparan para atacar el barrio donde viven dos millones 500 mil personas.
Empleados iraquíes denuncian abuso sexual por parte de funcionarios de la embajada británica.
| EFE |
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| solidaridad. Un iraquí chiita sostiene en alto una foto del clérigo radical Muktada al Sader.1022963 |
BAGDAD, Irak/DPA
El movimiento del clérigo radical chiita Muktada al Sader teme un ataque inminente de las tropas iraquíes y estadounidenses contra el barrio bagdadí de Ciudad Sader.
Según afirmó ayer Asmaa al Mussawi, un miembro destacado del movimiento, "los habitantes de 2 de los 79 distritos de Ciudad Sader recibieron la orden de abandonar sus casas". En su opinión, los soldados se están preparando claramente para atacar el barrio, donde viven 2 millones 500 mil personas.
Testigos y fuentes hospitalarias informaron ayer que 87 personas murieron en el plazo de 24 horas debido a combates y ataques aéreos. Otras 20 más resultaron heridas. Según la agencia Aswat al Irak, soldados estadounidenses e iraquíes cerraron además ayer la oficina de la emisora de radio del movimiento de Al Sader.
El 25 de marzo, el ejército iraquí emprendió una ofensiva contra milicianos del Ejército del Mahdi en la ciudad portuaria de Basora, y los combates se extendieron rápidamente al bastión de los partidarios de Al Sader, en el este de Bagdad
Por otro lado, el diario londinense The Times informó ayer que algunos iraquíes empleados por la embajada británica en la Zona Verde de Bagdad sufren presuntamente abusos sexuales.
El Ministerio británico del Exterior ha recibido denuncias de un empleado de la limpieza y dos cocineros iraquíes en las que se quejan de abusos sexuales, acoso e intimidación. Las acusaciones van dirigidas contra empleados británicos contratados por la compañía de servicios estadounidense KBR, responsable del catering de varias embajadas en Bagdad.
La empresa, con sede en Houston (Texas), rechaza tales imputaciones, señala el rotativo. Entre sus clientes figura el Pentágono.
Según el diario, una empleada de la limpieza iraquí afirmó que su jefe de KBR en la embajada le ofreció duplicarle el salario a cambio de sexo.
Cuando ésta se negó, fue despedida. También los dos cocineros iraquíes, que ratificaron las declaraciones de la mujer, perdieron su empleo al poco tiempo. Ambos dijeron al diario que los iraquíes que sufren abusos sexuales callan por miedo a perder sus puestos de trabajo.
Los tres iraquíes acusan a la embajada de delegar la investigación del caso en la empresa KBR y hablaron con The Times con la esperanza de que el Ministerio británico del Exterior lleve a cabo una investigación independiente.
El diario exige una investigación independiente en un editorial.
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