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Especial para La Prensa negocios@prensa.com DIVALÁ, Chiriquí.- La historia de la zona bananera independiente en Divalá, distrito de Alanje, es dramática. Han sido cerradas 10 de las 14 empresas que alguna vez representaron casi 3 mil plazas directas de trabajo para la economía chiricana, pero todo indica que vendrán tiempos mejores. Las fincas que aún operan son Santa Cecilia, Punza, S.A. (Unión de las antiguas fincas San Tadeo y Margarita), Los Ángeles y San Antonio. Entre todas mantienen alrededor de 600 plazas de trabajo con una producción de 70 mil cajas al mes. Estas fincas renegociarán con la transnacional Chiquita Brands su contrato de compra-venta el próximo mes de junio. Carlos Franceschi, de la empresa Finca Los Ángeles, señaló que los empresarios que resistieron la crisis ven con buenos ojos los acercamientos de la transnacional para ofrecer un plan de fertilización que les permita mantener las plantaciones, anunciado en marzo por Manuel Virgilio Aizprúa, uno de los representantes de Chiquita Brands en Panamá. "Las fincas activas tienen mucha oportunidad de crecer a pesar de que sólo queden 600 hectáreas en producción en estos momentos", declaró Aizprúa en marzo pasado. El plan de fertilización, según Franceschi, ofrecerá una reducción de costos de 50 centésimos por caja a los productores. Esa labor puede aumentar la producción para conseguir un promedio superior de 2 mil cajas anuales por hectárea, lo que les permitiría estabilizar las empresas. "Los contratos ahora se hacen por periodos relativamente cortos de 15 meses, de manera que ambas partes puedan hacer los ajustes necesarios para continuar con una relación de beneficio mutuo", indicó Franceschi. Paulino Cedeño, ex secretario general del Sindicato de Trabajadores de las Bananeras Independientes (Sitrabich), dice que se necesita que los productores tengan garantías y seguridad de comercialización. "Más de mil plazas de trabajo se fueron perdiendo porque las empresas tuvieron problemas de comercialización y si hay una nueva inversión, bienvenida sea", señala Cedeño. Según Jorge Santamaría, director regional del banano, los productores que han sobrevivido a una década de problemas se merecen precios acordes a la realidad del mercado internacional donde "producir cuesta ahora mucho más". Además en Economía y Negocios
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