SOCIEDAD. REGLAS DE CONVIVENCIA.
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La indiscreción ‘no es un fenómeno cultural’, más bien es una característica humana. Tampoco es una peculiaridad de los panameños.
Manuel Vega Loo
mvega@prensa.com
Daniel Craig, Jennifer López, Paulina Rubio, hermanos, padres, amigos y vecinos han sido víctimas de las "metidas de pata" de uno que otro despistado que habló de más frente a la prensa, jefes o enemigos.
Sus disculpas son mundialmente conocidas: "no sabía que era un secreto"; "perdona, nunca me enteré de la muerte de tu madre"; "creo que no debía preguntarte"; y la más conocida de todas "no se lo vayas a decir a nadie, pero me enteré de…".
Para los habladores e imprudentes, la información en sus manos es un arma que puede producir momentos incómodos, discusiones, despidos o la ruptura con un amigo.
¿IDIOSINCRASIA?
Para el sociólogo y escritor panameño Raúl Leis, las "metidas de pata" no pertenecen a la idiosincrasia del panameño, ya que este tipo de despistados o indiscretos existen en diferentes países.
"Este comportamiento es común en personas que tienen mala memoria o no son oportunas en sus intervenciones", explicó.
Agregó que tampoco se debe afirmar que la mayoría de los panameños sean unos "metedores de pata".
HUMANIDAD
Leis enfatizó en que este tipo de comportamiento "no es un fenómeno cultural", más bien es una característica humana.
Y, ¿estas situaciones incómodas se pueden evitar?
Según la profesora y experta en protocolo y ceremonial, Kilda Pitty, para no ser un imprudente hay que esquivar las preguntas directas y muy relacionadas a la vida privada del interlocutor, especialmente si tienen varios meses o años sin tener noticias de ellos.
"Primero usted converse y le cuenta algo más de su vida y después la otra persona le informará sobre algo relevante", indicó Pitty.
Vea Aprender a callar
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