INVERTIR EN SEGURIDAD.
Empleado frente a empleador II
James Woolford
opinion@prensa.com
Un accidente es un evento no programado, que provoca daños a la propiedad, al medio ambiente o a la vida y a la salud de un ser humano.
Los accidentes de trabajo son, en muchos países, la mayor causa de muertes, lesiones y/o daños a la propiedad. Para prevenir estos se necesita, ante todo, aceptar que existen los riesgos. Para poder identificar estos riesgos, primero hay que aceptar el derecho y las obligaciones del trabajador y del empleador.
Según el especialista H.W. Heinrich, por cada accidente que ocasiona muerte o daños serios a la propiedad ocurren otros 30 incidentes serios, no reportados; 100 incidentes menores, no reportados, y más de mil "casi casi".
Los costos que generan estos incidentes son también impresionantes, y se habla tanto de costos asegurados como no asegurados. Lo peor de todo es que esto se paga de las ganancias. Solo con las ganancias se pueden cubrir estos costos. Ninguna empresa ahorra para cubrir los costos de los accidentes, esto no es económicamente lógico.
Los accidentes no se presupuestan. Y para recuperar estas ganancias, solo hay que trabajar más duro, vender más, buscar más clientes o recortar en gastos de operación, programas de beneficios o en las planillas. De manera que, al final, es el mismo trabajador el afectado, lo que baja su moral y la motivación; por ende, disminuye la producción, afectando así la economía de la empresa.
Es un círculo vicioso horrible y remediable. Sí, es remediable porque si la empresa invierte en seguridad, a la larga es la empresa la que más ganará.
Si la empresa invierte en identificación de riesgos, para luego invertir en la minimización de los mismos, en la capacitación y en el equipamiento de sus empleados, ahorrará más en seguros y los incidentes serán menos cada vez, la motivación aumentará y la empresa obtendrá más ganancias, dando así la posibilidad de dotar con mejores beneficios a sus empleados, con inversión en infraestructuras y mejoramiento en las herramientas y equipos de trabajo, logrando así un proceso beneficioso motivador, que al final, redituará beneficios al empleado, a la empresa y a la comunidad en general.
El autor es especialista en seguridad
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