Cuando de prometer se trata, los políticos panameños son los maestros. Resulta que ahora, de la noche a la mañana, todos los precandidatos presidenciales tienen una solución para la grave crisis del transporte público.
Sin embargo, lo curioso es que –de manera irresponsable– sin sustento o estudio alguno, y sin haber presentado sus propuestas por escrito, estos señores han prometido metros subterráneos, monorrieles, buses articulados y una modernización completa del colapsado sistema.
Es reprochable que quienes aspiran a conducir las riendas del Estado –pensando que los panameños somos ineptos– se aprovechen de la coyuntura para llenar de esperanzas a un pueblo que tiene dificultades para creer siquiera un ápice de lo que vociferan los políticos del patio.
Tanto Martín Torrijos como otros presidentes que le antecedieron han prometido arreglar el problema, y sus palabras se las ha llevado el viento. Entonces, ¿por qué creer ahora? Mientras tanto, el usuario sigue sufriendo las consecuencias. |