elecciones.El gran ausente fue el alcalde capitalino juan carlos navarro.
Herrera apela al corazón
El presidente y secretario general del PRD, Martín Torrijos, acompañó a Balbina Herrera en su lanzamiento. Herrera prometió mejorar las condiciones salariales de los profesionales, de los maestros y los policías.
| LA PRENSA/Gabriel Rodríguez |
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| PRECANDIDATA. La ministra de Vivienda oficializó ayer sus aspiraciones de conseguir la candidatura presidencial del PRD.1004337 |
José González Pinilla
jagonzalez@prensa.com
Las cartas están echadas para Balbina Herrera. Ayer oficializó su precandidatura a Presidenta de la República. Buscará los votos entre los 590 mil miembros que integran el gobernante Partido Revolucionario Democrático (PRD).
"Le he pedido a mi compañero y jefe, Martín Torrijos, que a partir de este momento me voy a acoger a vacaciones porque voy a recorrer el país para buscar los votos", dijo la ministra de Vivienda ante miles de simpatizantes que fueron al acto, a un costado del centro comercial Los Andes, en San Miguelito, cuna política de Herrera.
Minutos antes, Herrera se dedicó a saludar y a repartir besos a la gente que la apretujaba para estrecharle la mano.
A su llegada, y asediada por los periodistas, fue escoltada por dos motociclistas que abrían paso entre la muchedumbre.
En la tarima principal la esperaban los invitados especiales, entre ellos ministros de Estado, diputados, directores de entidades y representantes.
El gran ausente en la cita fue el alcalde capitalino y también precandidato presidencial Juan Carlos Navarro.
Martín Torrijos, presidente de la República y secretario general del PRD, estuvo presente tal y como lo hizo en el lanzamiento de la candidatura de Navarro. Ya en la tarima, Herrera y Torrijos se abrazaron frente a las cámaras y ante los asistentes, en su mayoría de San Miguelito.
El protocolo en la tarima se rompió y todos querían estar cerca de la Chola, como le llaman sus simpatizantes.
Pero sus seguidores debieron darle paso a la abuela de Herrera, Juana Bonilla, a su mamá, Diamantina Araúz, y a sus hijas. Ya todas juntas, la ministra empezó su discurso, en el que más bien apeló al sentimiento de los asistentes.
Se refirió a la historia de su madre, que emigró de Arraiján al barrio de Curundú, donde vivió su infancia. Contó de su experiencia de vivir en una casa de madera y el esfuerzo que tuvo que hacer para estudiar. "La pobreza nos hizo ser solidarias", dijo.
Su discurso careció de ataques a la oposición, pero sí hizo alusión a las diferencias con Navarro. "No somos de mentiras, las mujeres no usamos máscaras", señaló.
Herrera, además de marcar sus diferencias de clase con muchos de los aspirantes presidenciales, mostrando sus raíces, intentó acallar las críticas de que un eventual gobierno suyo tendería hacia la izquierda. Señaló que al sector empresarial le ha ido bien durante este gobierno y le seguirá yendo bien, "pero lo que sí tenemos es que redistribuir más los beneficios del crecimiento para los profesionales y los sectores populares".
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