Panamá está rompiendo récords de consumo de energía eléctrica, y esto no debe asombrarnos, pues el crecimiento del país y el auge de la construcción, sumado a las altas temperaturas que caracterizan estos tiempos del año, han disparado la demanda a niveles nunca antes vistos. Ahora bien, cuando se analiza el comportamiento de los consumidores con respecto a la oferta eléctrica del país, debemos empezar a preocuparnos por lo que puede pasar en los próximos años.
Los panameños, por naturaleza, no estamos acostumbrados a ahorrar recursos y –así como sucede con el agua– consumimos electricidad sin ningún tipo de limitación, muchas veces solo pensando en la comodidad.
Ya es hora de que –paralelamente a una política energética de Estado, orientada a diversificar las fuentes para aumentar la oferta y abaratar los costos– todos los habitantes de Panamá tomemos conciencia de la situación y aprendamos a conservar los recursos. |