SALUD. PRECAUCIONES PARA LOS NIÑOS.
Dilemas de la vida escolar
Debe existir un balance entre el peso del niño y el de la bolsa escolar para prevenir deformidades a largo plazo.
Es necesario que los niños se prueben los zapatos y caminen con ellos dentro de los almacenes.
| LA PRENSA/Archivo |
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| PELIGRO. La pesada carga de libros podría causar esguinces, romper ligamentos y producir deformidades.1000539 |
Getzalette Reyes
greyes@prensa.com
Con la llegada de la época escolar, una preocupación frecuente de los padres es el peso de los materiales que llevan sus hijos en los maletines.
De no hacer las correcciones pertinentes, los especialistas señalan que la situación podría poner en riesgo el desarrollo físico de los estudiantes.
El ortopeda Raúl Arjona enfatiza que los niños tienen un esqueleto inmaduro, debido a que todavía está en crecimiento. Por lo tanto, añade, la pesada carga de libros y cuadernos podría causar esguinces, romper ligamentos y producir deformidades a largo plazo.
Recomienda buscar un balance entre el peso del niño y el de la bolsa escolar. "Si la carga de la bolsa escolar excede el 20% del peso del niño, es necesario hacer un cambio", agrega Arjona.
Además, aconseja a los padres prestar atención cuando escuchen por parte de sus hijos síntomas como "quejas, dolores y cansancios", producto del tamaño de la bolsa.
En el mercado se puede conseguir una variedad de maletines, como los de ruedas que alivian la carga común de los hombros y la espalda, expresa Arjona.
EL ZAPATO CORRECTO
Otro dilema que tienen que enfrentar los padres es el relacionado con la selección correcta del zapato escolar. "El principal objetivo de los calzados es la protección del pie y prevención de las lesiones. Un calzado inapropiado puede llevar a lesiones y deformidades permanentes", manifiesta el ortopeda Rodrigo Correa.
El primer paso, señala Correa, es que el niño debe ser llevado al almacén para probarse personalmente el calzado y no hacer esto a través de plantillas o moldes.
"Una vez estando en el almacén con el niño y le hemos colocado ambos calzados, se debe caminar con ellos en el establecimiento, ya que el pie se expande cuando apoyamos peso", menciona.
Además, es importante que se mida el espacio que hay entre el dedo más largo y la punta del calzado, que debe ser de media pulgada, debido a que el pie del niño está en pleno crecimiento. "Nunca se debe forzar un calzado en el pie de un niño ni tampoco existe un periodo de adaptación. El zapato que es duro, apretado e incómodo, se quedará así", detalla el especialista.
Correa añade que se deben escoger calzados de materiales suaves y resistentes (de preferencia el cuero), que garanticen su durabilidad y resistencia a la deformación por el uso diario. "Se deben escoger modelos con el antepié redondeado o cuadrado, y evitar las formas triangulares o en punta, ya que pueden provocar deformidades como el juanete", explica. "Las suelas y los tacones deben ser preferiblemente de goma", recuerda.
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