BUSCADOR
  Portada | Clasificados | Foros | Ediciones anteriores | Archivo | Suscripciones | Portadas PDF | Titulares por e-mail | Contáctenos
Panamá, jueves 20 de marzo de 2008

Mileika Bernal
mbernal@prensa.com

FOTODENUNCIA
¿Dónde está la autoridad?
LA PRENSA|Edwards Santos

IRRESPONSABILIDAD | La Autoridad del Tránsito y Transporte Terrestre en su Reglamento contiene señales que indican un mandato y que deben hacer que se cumpla.

Pero los conductores hacen caso omiso a esas señales, tal como ocurre en San Francisco en la calle 64, en donde los conductores desconocen el letrero de prohibido estacionar, sin importarles que otros tengan que hacer peripecias para transitar por una vía que es para eso y no para usar como estacionamiento.

La multa por cometer esta falta es de 50 dólares, además de perder dos puntos de los 35 que le está permitido acumular, antes de que se le decomise la licencia de conducir.


El derroche de unos y las carestías de otros

18 DE MARZO.Me refiero a la noticia que publicó La Prensa sobre los millones de dólares que invierten los políticos en sus campañas preelectorales y lo comparo con la información que también publicó el diario "Manglillo, cara de la desidia estatal", que dice que los 19 niños de esa comunidad tienen que ir a la escuela sin útiles ni zapatos, y seguramente con el estómago vacío, realmente no deja de causarme dolor y tristeza.

Que tal si los políticos, como parte de sus gastos de campaña, se convirtieran en un padrino de esos niños, y los que más gastan destinaran fondos para hacerles una escuela con comedor y alimentos, aunque esos niños no voten.No es justo tanto derroche por una lado y tanta carencia por el otro.

Alicia García G.


Para los que tienen una memoria amnésica

15 DE MARZO. Hago alusión a noticia de portada del diario La Prensa del 15 de marzo del presente, que con el encabezado, "Herrera busca silla presidencial", expone claramente la intención de la ministra de Vivienda, Balbina Herrera, de correr por la Presidencia de la República, al manifestar y según nota, "Voy a aspirar, pero quiero escuchar la opinión de la gente".Si ese es su querer, seríamos una de las voces que escucharía, no sin antes advertir que , "quien dice lo que no debe, se expone a escuchar lo que no quiere".

Consideramos en consecuencia, que no estamos de acuerdo con su aspiración por razones de "desconfiabilidad", puesto que los panameños de memoria larga y no amnésicos recordamos con amargura la dolorosa época en que la Sra. Herrera avalaba, arengaba y aplaudía las tropelías e injusticias (hay por allí un tape que lo corrobora) que contra el pueblo y el propio país promovía el sátrapa Noriega.Por tanto, su siniestro pasado político, aunado a su carácter iracundo e indómito, mal podíamos pensar que sería una mandataria confiable y consciente con la responsabilidad que implica la investidura.

No podemos olvidar a quien en cierta época de nuestra historia patria de muy ingrata recordación y para el que no lo sabe, se hizo cómplice de quien se ensañó ferozmente con su pueblo y que ahora pretenda en un falso acto de contrición intentar supuestamente rectificar los errores del pasado y menos resolver los agudos, serios y graves problemas que en herencia partidaria deja su antecesor copartidario. Este drama, nos hace recordar la fábula de la ranita y el escorpión.

Guillermo Walker Franco


Una simple lluvia de ideas

15 DE MARZO.Deseo referirme a una noticia que apareció en la primera plana y en la página 5A de La Prensa del 15 de marzo, sobre los procesos penales iniciados a partir de las quiebras de Adelag y Fotokina.El titular de la primera plana dice: "Adelag, vergüenza nacional: Mitchell".Opino que Adelag, como empresa quebrada, no ha sido, no es y no puede ser una "vergüenza nacional".

En todos los países capitalistas ocurren quiebras sin que ello convierta a esas empresas en vergüenzas para sus respectivas naciones. Como el sentimiento de vergüenza domina el clima cívico y político panameño resulta conveniente mirar alrededor en busca de su origen.Ofrezco las siguientes ideas como punto de partida para esa búsqueda:Vergüenza nacional podría ser la incapacidad del Estado panameño para llevar a juicio a los imputados en fraudes perpetrados contra las empresas quebradas.Vergüenza nacional podría ser la veracidad de las críticas vertidas públicamente por embajadores norteamericanos cuando hablan sobre nuestra seguridad jurídica.

Vergüenza nacional podría ser el que a nuestros gobernantes les moleste más las palabras indiscretas de esos embajadores que las conductas indiscretas de nuestros jueces, magistrados, diputados y ministros. Vergüenza nacional podría ser el impedir que la Comisión Nacional de Valores sancione al representante legal de una sociedad anónima que le ha entregado informes financieros incorrectos.Vergüenza nacional podría ser el programar para el 11 de enero de 2007 la audiencia preliminar correspondiente a un caso que entró a un juzgado el 3 de junio de 2004.Vergüenza nacional podría ser el uso descarado -con la anuencia del juzgador- de las garantías procesales para entorpecer procesos judiciales.Vergüenza nacional podría ser la inexistencia o el desuso en que han caído los recursos de apremio a funcionarios que injustificadamente dilatan sus decisiones.

Vergüenza podría ser el destrabar procesos penales de alto perfil sin que se saquen del marasmo judicial cientos de procesos civiles, penales y administrativos trabados con el apoyo activo o pasivo de funcionarios.Y la lista podría continuar ad infinitum.¡Por favor, no permitamos que el párrafo anterior nos asuste ni nos ofenda! Lo que en él se ha vertido es solamente producto de una imaginación fértil y no guarda relación con hechos ni personas de la vida real.

Hernán Acevedo Moreno


El club de yates, ICA y sus rellenos

17 DE MARZO.Dos publicaciones recientes de La Prensa sobre el tema urbanístico en nuestra ciudad capital merecen atención particular.La primera es el interesante artículo del arquitecto Brooke Alfaro, titulado "Colamarco y el club", del viernes 14 de marzo, en referencia a la indiferencia del Ministro de Obras Públicas ante el uso privado de ciertos terrenos de la futura cinta costera.Alfaro da en el clavo al alertarnos sobre el gravísimo error del ministro, uno todavía corregible, de mantener la presencia del cada vez más extenso Club de Yates y Pesca entre la Avenida Balboa y la bahía de Panamá.

Como bien lo expresa el autor, el proyecto de la cinta costera quedará seriamente afectado en su mitad por una inmensa mole de piedras y estructuras que solo beneficiarán a ese exclusivo club de unos centenares de miembros, frente al perjuicio que causará a más de tres millones de panameños que tenemos el derecho al mejor aprovechamiento visual y físico de nuestra bahía.La degradación estética del lugar, el continuo tráfico de entrada y salida de carros, camiones y remolques, el fraccionamiento de un espacio verde que se suponía reservado a peatones y ciclistas, deben convencer al Gobierno de que ese club puede ser trasladado a un sitio mucho más apropiado como Amador, Diablo, Paitilla o Punta Pacífica.

El Gobierno debe actuar pronto y con firmeza, recordando que el club ocupa terrenos que son propiedad del Estado y que por lo tanto se encuentran bajo el control de las autoridades.La segunda publicación, en la portada de la edición del lunes 17 de marzo, se refiere a unos rellenos que la empresa mexicana ICA comienza a realizar frente a Boca La Caja, en principio para destinarlos como un "espacio público".Sin embargo, en la gráfica que aparece bajo el encabezado de la noticia ("ICA devuelve espacio público") se observa claramente que los rellenos en prospecto no son únicamente para áreas verdes y deportivas.

En el lado derecho, próximos a las casetas de peaje del Corredor Sur, se aprecian los dibujos de nuevos rascacielos de apartamentos a ser construidos sobre esos mismos rellenos.La noticia del lunes 17 de marzo se quedó corta, pues todo indica que ICA está realizando los rellenos más para su venta a empresas constructoras (seguramente a precios mucho mayores que los 800 mil dólares invertidos en todo el espacio rellenado) que para el bienestar de los residentes de ese sector capitalino.

Mercedes de González


Opinión con información

16 DE MARZO.Con frecuencia leo en la página del lector escritos que afirman supuestas verdades en relación con temas polémicos. Me ocupo de los encontrados en la edición de este 16 de marzo, bajo las firmas de Rafael Montes Gómez y Xavier Sáez-Llorens, acerca de la doctrina católica y el progreso económico del llamado "primer mundo".

El papa Benedicto XVI no ha retornado a la misa tridentina (en latín). El Concilio Vaticano II la ha reconocido para aquellas comunidades que aún deseen celebrarla. Lo que hizo Benedicto XVI fue eliminar el obstáculo que había para celebrarla, simplificando el trámite del permiso episcopal. Ahora este permiso no puede negarse como se hacía antes.No es cierto que el celibato del clero católico sea en gran medida la razón de tantos casos de abuso sexual y pederastia en el sacerdocio y que ello tenga una íntima relación con la caída en picada de las vocaciones sacerdotales.

La mayoría de las investigaciones criminales en ambos casos revela que en el caso del pederasta y el abusador sexual de menores comúnmente el victimario se encuentra entre: homosexuales, con pareja conyugal o con acceso directo a niños (maestros, sacerdotes y pastores, médicos, sicólogos y otros).Con respecto al adelanto económico, social y científico de España, esto no es consecuencia de las políticas de salud sexual o reproductiva.

Se debe, y en mucho, a su inclusión en la Unión Europea y la ayuda financiera y de otra índole que impone la Unión a los países que entran a formar parte de ella.Opinar es un derecho que debemos defender y respetar, pero también lo es el estar bien informado e informar con veracidad.

Luis Alberto Díaz




© 2008. Corporación La Prensa. Derechos reservados.
© 2008. Corporación La Prensa. Derechos reservados.
Advertencia: Todo el contenido de www.prensa.com pertenece a Corporación La Prensa S.A. Razón por la cual, el material publicado no se puede reproducir, copiar o transmitir sin previa autorización por escrito de Corporación La Prensa S.A.
Le agradecemos su cooperación y sugerencias a internet@prensa.com y Servicio al Cliente.
En caso de necesitar mayor información accese a nuestra biblioteca digital o llámenos al 222-1222.
Corporación La Prensa: (507)222-1222
Apartado 0819-05620 El Dorado Ave. 12 de octubre, Hato Pintado Panamá, República de Panamá