CLIMA LABORAL.
Trabajador vs. empleador
James Woolford C.
Así como el trabajador tiene el derecho de trabajar en un ambiente seguro y con las herramientas necesarias y adecuadas, así mismo el empleador tiene la obligación de proveer eseambiente.
Los accidentes traen costos ocultos y no ocultos, asegurados y no asegurados. Tiempo de trabajo, tiempo del personal que lo atiende, tiempo de sus compañeros, tiempo en que se capacita a otro para que sustituya al accidentado, tiempo de recuperación del incapacitado, dinero que invierte la organización en la recuperación del incapacitado y los costos de reparación o reemplazo.
Si en Panamá tomáramos este asunto en serio, "otro gallo cantaría".
Es cierto que las leyes de seguridad se escriben con sangre, así lo ha demostrado la historia en todos los países desarrollados, como Estados Unidos, México, Chile, Colombia (está privatizada la seguridad) y otros, y en Panamá no nos estamos quedando atrás. Ya hay un comienzo, pero no de buena manera. Hemos comenzado como se dice "de atrás pa’ lante". El Estado no logra comprender, así parece, la importancia de esto. Pero sí hay empresas grandes que han comenzado con el pie correcto. Las multinacionales traen el ejemplo. Dell, Empresas Melo, Panama Ports, y otras sí han reconocido el derecho fundamental del trabajador de desempeñarse en un ambiente seguro y salubre. También han reconocido su obligación de proveerlo. Eso no es complejo, y si los grupos en conflicto se hubiesen asesorado bien, y no con asesores hijos de asesores, o asesores del partido, hubiésemos hecho las cosas correctamente.
Hagamos las cosas en orden. Empecemos por lo básico, una carta de entendimiento, un decreto que ordene, una ley que sea la iniciativa que manda Dios. Un documento que reconozca esos derechos y esas obligaciones. De allí partimos correctamente. La reglamentación viene después, el desarrollo. Sobre la marcha, con los precedentes. Si ambas partes reconocen sus derechos y obligaciones allí, entonces podemos decir que está caminando la cosa.
El decreto ley que nace de las protestas y los entierros de humildes trabajadores, no es un buen comienzo, es solo una aspirina. Y hay que reconocer la lucha de los trabajadores, y reconocer que lo que puso el Estado en la mesa, solo alivia pero no corrige, ni es un buen comienzo.
El autor es especialista en seguridad
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