MALASIA.BADAWI ADVIERTE SOBRE ‘TENSIÓN RACIAL’.
La lucha por el poder abre crisis en la oposición
El DAP reconsideró el boicot al dirigente malayo de Pas como jefe del gobierno del estado de Perah.
La manzana de la discordia es un programa que ofrece trato preferencial a la etnia malaya.
| EFE |
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| UNIDAD. Coalición de oposición encabezada por el secretario general del DAP, Lim Guan Eng (tercero a la izquierda)997587 |
KUALA LUMPUR, MalasiaEFE
La alianza opositora de Malasia, que por vez primera en cinco décadas erosionó el rígido dominio político de la coalición gubernamental al ganar el control de cinco estados, entró ayer en crisis a causa de la lucha por el poder entre la etnia china y la mayoría malaya.
El estado de Perah, al noroeste del país, es el epicentro de la lucha por el poder que se disputan el Partido de Acción Democrática (DAP), que defiende los intereses de la minoría china, y el Partido Pan-islámico de Malasia (Pas), de corte conservador.
Tras una noche de negociaciones contrarreloj, el DAP reconsideró su decisión de boicotear el nombramiento de un dirigente malayo del Pas como jefe del gobierno de Perah, uno de los 13 estados que integran la Federación de Malasia.
Lim Kiat Sing, asesor principal del DAP, el partido que ganó en Perah en las elecciones generales y a las asambleas estatales celebradas el pasado sábado, señaló que ese cambio persigue evitar la ruptura de la alianza opositora.
En la asamblea de Perah, el DAP consiguió 18 escaños del total de 59 que componen la asamblea, mientras que sus otros dos socios, el Pas y el Partido Justicialista Popular (PKR), obtuvieron seis y siete escaños, respectivamente.
La amenaza de boicot al nombramiento de Mohammad Nizar del Pas como jefe del gobierno de Perah, se produjo horas después de que Lim Guang Eng, líder del DAP, señalara que la Nueva Política Económica (NPE) implantada por la coalición gubernamental en 1971, que favorece a la mayoría malaya, "alienta la corrupción, nepotismo, y la ineficacia sistemática".
El primer ministro de Malasia, Abdullah Badawi, advirtió el miércoles a la oposición que su plan de suprimir los privilegios de los que goza la mayoría malaya, provocará tensión racial en todo el país.
La NPE, defendida con tesón por el Gobierno central de Kuala Lumpur, da a la etnia malaya prioridad en el acceso a los puestos de trabajo, vivienda, educación, y a las subvenciones del Estado.
Además de ganar en los estados de Kelantan, Penang, Kedah, Perak y Selangor, la coalición opositora consiguió 82 de los 222 escaños que integran el Parlamento federal, frente a los 20 que obtuvo en los comicios de 2004.
El Frente Nacional, la coalición que gobierna Malasia desde su independencia en 1957, obtuvo 140 escaños del Parlamento federal, por debajo de los 198 asientos que tenía durante la pasada legislatura.
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