Boxi cosas
Una categoría de ‘pesado’
Gustavo Ampudia P.
gampudia@prensa.com
OPINIÓN.Tuve la oportunidad de observar a verdaderos boxeadores que llenaron de brillo la categoría de los pesos pesados.Muhammad Alí, George Foreman, Larry Holmes, Michael Spinks y, más reciente, Evander Holyfield, Mike Tyson, Riddick Bowe, solo para mencionar algunos.Sin embargo, lo que vemos hoy en la categoría de los mastodontes da verdadera pereza.Los tiempos de un Alí, verdadero maestro de caminar el ring, o la agresividad y potencia del Iron Mike Tyson, ya pasaron.El sábado pasado me senté a ver la gran velada de boxeo de Cancún, México y todo era color de rosa hasta llegar a las peleas de pesos pesados.Comenzó el desfile con John Ruiz y su combate de bostezo ante Jameel McCline.Fue un pleito lleno de amarres y falta de estilo por parte de ambos boxeadores.
En mi concepto no hubo espectáculo. Solo amarres y golpes holgados que no cumplieron su cometido.Al final Ruiz fue el ganador del combate y ya entra como candidato fijo a disputar una corona mundial.Luego entró el combate de Samuel Peter y el ruso Oleg Maskaev.Aquí existió más intercambio de golpes y la pelea terminó por nocaut en el sexto asalto a favor de Peter.Sin embargo, tampoco se vio en el tinglado un estilo depurado por parte de ninguno de los dos púgiles.Hace poco tuve la oportunidad nuevamente de observar la primera pelea entre Evander Holyfield y Riddick Bowe.
Eso fue una verdadera guerra en 1992. Hago una comparación con lo que estoy viendo en este tiempo y definitivamente saco como resultado que la división de los pesados está falta de buenos boxeadores.Haremos un breve repaso entre los monarcas que defienden sus títulos en la actualidad.En la OMB y FIB el campeón es Wladimir Klitschko, un boxeador dotado de gran fortaleza física y nada más. No tiene carisma ni un estilo que atraiga a la fanaticada.Ruslan Chagaev defiende el cetro en la AMB. Es dueño de un estilo europeo y sin ningún destello.Samuel Peter, por el CMB, es el que más se acerca a un boxeador pesado de verdad. Sin embargo, le falta mucho por llenar este abismo que poco a poco se hace más grande.
El autor es periodista
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