CHINA.inflación en 2007 FUE de 4.8%.
No descartan subida de las tasas de interés
La crisis financiera en EU podría tener en el futuro consecuencias indirectas para la economía china.
La valorización del yuan no debe ser el ‘principal instrumento’ para la lucha contra la inflación.
| REUTERS/Jason Lee |
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| Zhou Xiaochuan, jefe del banco central de China.994138 |
BEIJING, China/DPA
El presidente del banco central chino, Zhou Xiaochuan, planteó ayer la posibilidad de una nueva subida de las tasas de interés para controlar los problemas ocasionados por el sobrecalentamiento de la economía, la inflación y las posibles consecuencias de la crisis financiera en Estados Unidos.
"Sin duda alguna, existe un espacio para una nueva subida de los tipos", afirmó Zhou en el Gran Salón del Pueblo en Beijing, donde se celebra desde el miércoles la asamblea anual del Congreso Nacional del Pueblo.
El funcionario bancario consideró en conferencia de prensa que una revalorización del yuan, reclamada por economistas estadounidenses y europeos, no debe ser el "principal instrumento" para la lucha contra la inflación.
Zhou señaló como principales problemas de la economía china, aparte de la fuerte alza de los precios, un nivel de inversiones demasiado alto, una masa monetaria disponible demasiado grande y un superávit comercial excesivo.
Admitió que la crisis financiera en Estados Unidos (EU) también podría tener en el futuro consecuencias indirectas para la economía china.
En opinión de los expertos, la inflación se ha agravado como consecuencia de las peores nevadas en 50 años que se registraron en China a principios de año.
Los precios al consumidor subieron en enero un 7.1%, el mayor aumento en 11 años.
Sin embargo, los efectos económicos del alza de los precios se limitan a las regiones afectadas y no tendrán ningún impacto en la situación fundamental de la economía china, aseguró el ministro de la importante Comisión de Reforma y Desarrollo, Ma Kai.
La inflación china fue en 2007 del 4.8%, muy por encima del 3% establecido como objetivo, y se ha convertido en el mayor quebradero de cabeza para el Gobierno y, por ende, en un nuevo foco de inestabilidad social.
Algunos expertos creen que agilizar la apreciación del yuan combatiría la inflación, pues ayudaría a recortar el enorme superávit comercial chino, causa del exceso de liquidez que se ha traducido en un inesperado aumento del Índice de Precios de Consumo.
De paso, la liberalización del yuan contentaría a las grandes economías occidentales, Estados Unidos y la Unión Europea, cada vez más enojadas con China por mantener su moneda artificialmente baja.
Pero con los chinos, dicen, hay que tener paciencia y en el caso del yuan el dicho se hace más cierto que nunca, como ayer mostró Zhou.
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