ESPAÑA.
Las lesiones de Lionel Messi preocupan al Barcelona
El daño dio la razón a Rijkaard, que argumentó el sábado que Messi tenía fatiga muscular. MADRID, España /DPA
Leo Messi tiene un punto débil, su "Talón de Aquiles": es el bíceps femoral de su corta pero poderosa y mágica pierna izquierda, el músculo que le provoca dolor, lágrimas y que está frenando su progresión hacia la cima del fútbol.
Los médicos del Barcelona confirmaron el martes la lesión y el argentino estará seis semanas alejado de los terrenos de juego. Y hoy la pregunta es: ¿por qué el jugador del Barcelona sufre otra lesión muscular?
Unos hablan de un problema fisiológico crónico, otros culpan a los servicios médicos del club, también hay reproches para el técnico, Frank Rijkaard, y hasta la prensa aparece en el punto de mira.
Messi se retiró el martes en el minuto 33 del partido de Liga de Campeones ante el Celtic de Glasgow, finalizado con triunfo azulgrana por 1-0. Pero hoy casi nadie habla de la clasificación para los cuartos de final, porque la lesión del argentino dejó al equipo y a la hinchada sumida en la preocupación.
La dolencia es exactamente la misma que sufrió ante el Valencia el 15 de diciembre, cuando también fue víctima de un desgarro en el bíceps femoral de la pierna izquierda. Reapareció el 20 de enero, pero solo ha tardado seis semanas en volverse a romper.
¿Por qué tanta lesión muscular? Una de las primeras explicaciones hace alusión al propio jugador, a su peculiar constitución física - pequeña y musculosa- y a su estilo de juego, tan explosivo.
En su niñez, Messi se tuvo que someter a un tratamiento para paliar problemas de crecimiento y muchos aseguran que su desarrollo físico fue "antinatural" y dejó posibles secuelas que ahora podría estar pagando.
Segundo "sospechoso": el departamento médico del Barcelona. Porque la lista de jugadores azulgranas que han sufrido problemas musculares esta temporada -y anteriores- es casi interminable: Samuel Eto'o, Thierry Henry, Ronaldinho, Touré Yayá, Gianluca Zambrotta, Carlos Puyol, Sylvinho, Deco...
El tercer nombre propio de la historia es Rijkaard, al que se le acusa de ceder a la presión de la prensa para que jugara Messi, que fue suplente el sábado por molestias. El Barcelona perdió, Messi jugó 45 minutos.
|