Uno que otro comentario
Gustavo Ampudia P.
gampudia@prensa.com
OPINIÓN. Ya pasó un tiempo del combate entre Rafael Márquez e Israel Vásquez, pero retomo esta tercera batalla para hacer unos comentarios.Lo primero es que la persona que entre a este deporte debe verlo con completa responsabilidad.Los dos desplegaron valentía, arrojo, dignidad y una avalancha de condiciones físicas.Ese castigo por ambos lados se soportó por condiciones, ya que los dos tienen poder en sus puños. Es una realidad que el boxeador que quiera tener éxito en este deporte, como Márquez y Vásquez, debe vivir en los gimnasios, tener una buena alimentación y sobre todo, un hambre incontrolable de ser el mejor.Ya no estamos hablando de ganar títulos mundiales, que claro, es el premio a todo ese esfuerzo.Viendo esa presentación el mensaje va directo para Celestino Caballero.
Esos dos titanes están en la división de las 122 libras en la que reina Caballero en la Asociación Mundial de Boxeo (AMB).Pelenchín ha ganado en distintas partes del mundo y le ha callado la boca a más de cuatro que afirmaban que no reinaría por mucho tiempo.Ya tiene tres defensas exitosas, aunque ninguna ha sido vistosa. Pero bueno, ganar es ganar.Como consejo a Caballero, hay que apretar los entrenamientos y concentrarse en ser el mejor de esta categoría. Luego se puede pensar en otras cosas, incluso su música, algo que lleva en la sangre.Si va en condiciones dudosas o sin una concentración óptima una batalla ante boxeadores como estos sería bastante complicada.
Se maneja una pelea ante Daniel Ponce De León en el mes de mayo, un rival a quien ya venció, pero no deja de ser complicado y con buena pegada.Otro tema que quiero tocar el es combate femenino entre la panameña Ana Pascal y la francesa Anne Sophie Mathis el 8 de marzo en Metz.Le tengo un gran aprecio a Pascal porque pese a todos sus problemas se ha mantenido en el mundo del boxeo y ha cosechado triunfos profesionales, pero la rival que enfrentará este sábado es de temer.Tuve la oportunidad de verla peleando en París ante Myriam Lamare y realmente es peligrosa.Yo le deseo toda la suerte del mundo a Pascal, sin embargo, si tuviera que apostar, todo mi dinero fuera para Mathis.La francesa tiene buen tamaño y sabe utilizar sus largos brazos. Es reconocida por su fuerte pegada. Cuidadito, Pascal.
El autor es periodista
|