CONTRIBUIR AL ORDEN.
Panamá, responsabilidad de todos:
Víctor Delgado
Es necesario hacer una sana reflexión, una vez calmados los ánimos de los agentes sociales que participaron en las protestas que se generaron hace dos semanas. Por consiguiente, con el interés de motivar a que reflexionemos acerca de la necesidad de fortalecer el estado de derecho expongo las siguientes consideraciones.
Toda persona o grupo de presión tiene la responsabilidad de resguardar el estado de derecho, lo que implica reconocer a las autoridades e instituciones. Forjemos instituciones que disuadan toda acción abusiva –de la ley y del orden constituido– que incite a un funcionario, dirigente político, representante de grupos de presión u otra persona. En nuestra democracia hay medios formales para promover el diálogo y manifestarse justamente, ayudemos a que predomine la cultura del respeto a los derechos de los demás ciudadanos. Las autoridades deben ser más responsables en sus gestiones y promover oportunamente los acuerdos entre los grupos de presión. Dados los hechos, es necesario definir responsabilidades tanto por la muerte de un panameño como por las manifestaciones que discurrieron en desorden y daño a la propiedad. Es esencial que se apliquen las sanciones administrativas y penales que correspondan, como exigir las indemnizaciones por los daños causados.
Es lamentable la muerte de un ciudadano por la acción de un policía. Lo anterior refleja la necesidad de profesionalizar aún más a los miembros de los organismos de seguridad. Es preocupante la carencia de formación de los mismos en una sociedad que en ocasiones no respeta la presencia de la autoridad. La Policía debe ser eficiente en disuadir la delincuencia, como disminuir el riesgo de manifestantes y terceras personas en las protestas que se realicen. Por lo tanto, pensemos en la necesidad de dotar con mayores recursos a las instituciones deseguridad para que efectivamente disuadan y controlen toda conducta anti–social, de desorden público o que amenace la seguridad nacional.
Considero oportuno que los distintos sectores del país convoquen a un acuerdo de principios que obligue moralmente a toda persona u organización a hacer sus reclamos conforme la ley. Debemos consensuar que no deben repetirse manifestaciones desproporcionadas donde únicamente prevalece el desorden y en la necesidad de fortalecer aún más nuestras instituciones democráticas. De la reciente experiencia queda muy claro que todos perdimos.
En conclusión, las autoridades deben encaminar sus acciones dentro de la ley; los grupos de presión deben ser más responsables en sus acciones y lenguaje de motivación, procurando ser cónsonos con los principios de la democracia; y el sector empresarial debe ser más consciente de su responsabilidad social. Todos los agentes deben aunar esfuerzos para lograr los acuerdos sociales al menor costo para el país. Las opiniones de los líderes políticos deben reforzar la institucionalidad. Los medios de comunicación están llamados a educar en la defensa de nuestras instituciones y el respeto a la autoridad. Finalmente, enfatizo en la responsabilidad de cada ciudadano y preguntarnos: ¿cómo colaboro con mi actitud en la solución de los problemas de Panamá y una patria más ordenada?
El autor es abogado y profesor universitario
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