En guerra avisada...
Campo Elías Estrada
cestrada@prensa.com
OPINIÓN. En su primer partido eliminatorio ante Anguila, El Salvador se clasificó para la segunda fase de la eliminatoria al Mundial de Sudáfrica 2010 donde tendrá como rival a Panamá y antes de enfrentar su choque de vuelta, que será de mero trámite, el 26 de marzo en Washington, los salvadoreños tienen concretado un amistoso contra Trinidad y Tobago y están gestionando otro ante Venezuela. La selección salvadoreña de fútbol tuvo que comenzar por adelantado su preparación por haber tenido que jugar una primera fase eliminatoria, que indirectamente le están tratando de sacar filo para intentar matar dos pájaros con un solo tiro.
De salida conocían que su rival caribeño iba a ser un bistec de dos vueltas, como en efecto se dio por la goleada de 12-0 que le propinaron en el estadio Cuscatlán y con la que sentenció la eliminatoria. Se sabe que el partido contra Panamá es el que cuenta, por eso están echando mano de todos sus recursos para enfrentar a Trinidad, a Venezuela, si se concreta, y hacer los partidos que puedan antes de comenzar su segunda fase. Panamá, mientras tanto, favorecido —no sé hasta qué punto— por no tener que jugar la primera fase, ha relajado un poco la preparación del equipo mayor.
Para el pasado 6 de febrero, primera fecha FIFA del año, la Federación Panameña de Fútbol se dio el lujo de despreciar un amistoso en Guatemala, por eso de que ya se les había enfrentado tres veces en el último año, lo que a juicio de la federación no representaba nada novedoso, era preferible tomarse un descanso antes que volver a lidiar con un rival al que, según se piensa, se conocen al dedillo. Pues bien, El Salvador comenzó el año 2008 pensando en grande. Sabe que esta eliminatoria va a ser más difícil por tener que enfrentar a un rival directo como Panamá, con el que les ha ido mal en los últimos años. Reconoce el avance que ha tenido el fútbol panameño, sabe que ya no es la Panamá de años anteriores donde era una ventaja enfrentarla porque el resultado estaba casi asegurado. Ahora son otros tiempos.
Por eso comenzaron a prepararse desde ya. Conocen que el equipo que probablemente los enfrente está jugando afuera. Conocerán que su principal artillero, Blas Pérez, anda en una sequía desde que terminó su participación en la Copa Libertadores. También que José Garcés está lesionado y que tal vez no llegue en su mejor momento. Por jugar casi todos en el exterior están más referenciados.De sobre saben que Panamá cuenta con un técnico mundialista que está sacando resultados pero al que la federación no le pudo concretar un amistoso el 6 de febrero tal como él lo dispuso de antemano en su plan de trabajo de 2008 y que de cierta forma trastocó su programación. Saben de las dificultades que hay en el país para hacer un amistoso por carencias de canchas hasta antes del 15 de abril cuando le presten el Rod Carew.
Los salvadoreños están apostando a clasificar a la tercera fase de grupos y para ellos esperan sacarle provecho al calendario. Solo son dos partidos, por eso se están preparando para lograr un resultado positivo en el primer partido, en el Rod Carew, y rematar en la vuelta, en el Cuscatlán. Piensan que el calendario los favorece.Es un hecho que nuestra federación tiene que empezar a pensar como los salvadoreños, ellos ya están caminando. Ojo, en guerra avisada no muere soldado.
El autor es periodista
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