ECOLOGÍA. ‘El río está contaminado, pero el agua corre’.
Chorreranos no quieren dejar perder su emblema
Jóvenes ecologistas adelantan programas para tratar de devolver al lugar el esplendor del pasado.
Un promedio de 100 bañistas acude los fines de semana a darse un chapuzón.
| ESPECIAL PARA LA PRENSA / Virgilio De León |
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| SALTO. Los más osados se tiran desde lo alto del Chorro, caen y luego van detrás de las caída de agua donde aseguran hay una cueva.992408 |
Virgilio De León
La Chorrera, Panamá
El Chorro de La Chorrera está contaminado, hay herbazales por todas partes, pero aún no pierde su atractivo para un grupo significativo de personas que acude a darse un chapuzón con frecuencia, en especial los fines de semana cuando asiste un promedio de 100 bañistas.
El lugar, que está ubicado a 45 minutos de la ciudad de Panamá, en su mejor momento fue considerado uno de los sitios preferidos para turistas nacionales y extranjeros, lo que lo convirtió en el emblema del distrito de La Chorrera, pero ahora ha perdido ese brillo de sus tiempos debido en gran medida a la contaminación de las aguas del río Caimito.
Los niños son la clave
Para los funcionarios del departamento de Fomento de la Cultura Ambiental de la sede regional de la Autoridad Nacional del Ambiente (Anam), todo no está perdido, ya que una buena promoción sobre el cuido en la cuenca del Caimito podría comenzar a dar frutos muy pronto.
Es precisamente esta labor que han iniciado entre estudiantes de 25 escuelas de La Chorrera, quienes se integran a programas como Bandera Azul y Educación Ambiental.
Lady Palacios, encargada de estos programas, dice que el objetivo es crear en los niños un sentido de responsabilidad ambiental, mediante charlas y la siembra de plantones en las cuencas de los ríos.
Por otro lado, la Anam ejecuta programas en coordinación con el Municipio de La Chorrera para que las personas no construyan sus casas en lugares cercanos al Caimito.
A las empresas que hayan causado daño ecológico se les aplican sanciones, pero además deben pagar una indemnización ecológica. Esto quiere decir una reforestación en la cuenca del río Caimito.
A las empresas con más de 20 años de estar funcionando en el lugar se les exige un Plan de Adecuación de Manejo Ambiental (PAMA) para minimizar los daños que podrían estar causando.
No obstante, la falta de financiamiento ha causado que en El Chorro de La Chorrera no existan estacionamientos apropiados para los visitantes, falta de tinacos y una administración adecuada.
"El río está contaminado, pero el agua corre", dice Katy Reina, una bañista que llega a El Chorro dos veces por semana y en algunos fines de semana.
Ella asegura que cada fin de semana llegan más de 100 bañistas a este lugar y en tiempo de carnaval, la cantidad de personas se duplica.
Esto se debe, añade, a que El Chorro de La Chorrera es un balneario con lugares hondos para los nadadores experimentados y llanos para los inexpertos.
Los otros más osados se atreven a hacer clavados desde lo alto de la cascada y luego atraviesan la parte trasera de la caída de agua, donde aseguran que hay una cueva que mide cinco metros.
Para llegar al chorro hay que seguir la calle del estadio Agustín Muquita Sánchez hasta encontrar una intersección en forma de "y", allí doble a la derecha, siga recto y doble a la derecha en la primera entrada que vea. En esta vía encontrará la sede del Instituto Panameño de Habilitación Especial, siga recto y encontrará la señalización que lo conducirá al chorro.
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