VIOLENCIA Y ESTADO DE EXCEPCIón
Crisis armenia preocupa al Consejo de Europa
Las autoridades de Ereván informaron de que al menos ocho manifestantes murieron en los disturbios.
PARÍS, Francia/EFE
El secretario general del Consejo de Europa, Terry Davis, se declaró ayer domingo "muy preocupado" por la muerte de manifestantes en la capital de Armenia y por la imposición del estado de excepción.
Las autoridades de Ereván informaron ayer de que al menos ocho manifestantes murieron en los enfrentamientos entre las fuerzas de seguridad y seguidores de la oposición el sábado en la capital armenia, donde el presidente Robert Kocharian decretó el estado de excepción.
"Consternado" por esas muertes, el líder del Consejo de Europa llamó a las autoridades armenias a investigarlas, así como las alegaciones del "uso excesivo de la fuerza" por la Policía.
Las investigaciones deben centrarse "en encontrar a los autores de delitos y no deberían utilizarse para hostigar a opositores políticos", advirtió Davis en un comunicado.
Sobre el estado de excepción, Davis espera que sea levantado "muy pronto" y, entretanto, llamó a las autoridades a revisar la "justificación" de las restricciones impuestas, especialmente a la prensa, a los partidos políticos y las ONG, que son "un obstáculo al diálogo político, que es la única manera de hallar una solución política a la situación actual".
El presidente de la Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa, Lluis María de Puig, unió su voz a la de Davis para instar a todas las partes a hacer todo lo posible para prevenir la violencia.
El español De Puig pidió a las autoridades "la máxima contención" y el respeto del principio de "proporcionalidad" durante las manifestaciones, y, como Davis, las exhortó a levantar cuanto antes el estado de excepción.
Los desacuerdos sobre las elecciones deben resolverse a través del proceso de apelación y el Tribunal Constitucional, y no con enfrentamientos en las calles: el camino es "dialogar, no disparar", sentenció.
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