INDEPENDENCIA.CONTINÚAN LAS PROTESTAS EN MITROVICA.
Intentan aislar a serbo-kosovares de Pristina
Según el jefe de la misión de la Unión Europea, el Gobierno serbio está tratando de dividir Kosovo.
En Kosovo viven dos millones de personas: 90% albaneses, 5% serbios y 5% turcos, gitanos y bosnios. PRISTINA, Kosovo/EFE-DPA
El jefe de la misión de la Unión Europea (UE) en Kosovo, Pieter Feith, denunció ayer sábado que se está "tratando de cortar los vínculos entre la comunidad serbia y el Gobierno central" de este territorio, que declaró su independencia el pasado día 17.
Preguntado si los acontecimientos sobre el terreno indican que Serbia intenta dividir Kosovo, Feith dijo: "Creo que está muy cerca de eso".
Ante ello, el diplomático holandés instó a recomponer los vínculos con Serbia para "intentar superar la situación", que describió como "inestable y con tensiones".
La OTAN, la UE y la misión de las Naciones Unidas en el autoproclamado Estado han rechazado una eventual división de Kosovo, mientras la zona norte kosovar limítrofe con Serbia está poblada en su mayoría por serbo-kosovares que repudian pertenecer a un Kosovo independiente.
Por otra parte, las protestas serbo-kosovares que se suceden desde la proclamación de la independencia continuaron ayer en el norte de la ciudad dividida de Mitrovica, donde se concentra gran parte de la población serbia.
Una explosión se registró ayer en el norte de la localidad, donde dos vehículos de las Naciones Unidas quedaron destruidos, informaron los medios locales.
La Policía kosovar, por su parte, anunció la suspensión de todos los agentes serbios de ese cuerpo multiétnico en la región sureña de Gjilan (129 efectivos) por desobedecer las órdenes de sus comandantes.
Los agentes entregaron sus uniformes y armas, aunque Feith apuntó que "existe la posibilidad de que vuelvan más adelante a su trabajo".
La Policía de Kosovo tiene 7 mil agentes, 10% serbios.
Kosovo declaró el 17 de febrero su independencia de Serbia, que ha sido reconocida por varias potencias mundiales como Estados Unidos, Francia, Alemania y Reino Unido y, desde ayer, Irlanda.
Serbia y Rusia exigen su anulación, al alegar que la proclamación kosovar constituye un peligroso precedente para otras disputas territoriales.
En Kosovo viven dos millones de personas, 90% albaneses, 5% serbios y el resto turcos, gitanos, gorani y bosnios.
Por su parte, ayer el primer ministro serbio, Vojislav Kostunica, indicó que las propuestas de que Serbia no debería pagar la deuda exterior de Kosovo están en desacuerdo con la política estatal. "Kosovo es parte de Serbia y eso supone la misma postura respecto a la deuda", declaró Kostunica.
|