APROXIMADAMENTE 3 MIL 500 PERSONAS PARTICIPARON DEL ENTIERRO DE DANGER MAN.
Euforia y tristeza por despedida de reguesero
La emoción de los fanáticos provocó que la Policía y personal de la Cruz Roja vigilaran la actividad.
| LA PRENSA/Carlos Lemos |
|
|
| RECUERDOS. Durante el recorrido al cementerio vendían suéteres con la imagen del cantante.991064 |
Edgar Enrique Figueroa
efigueroa@prensa.com
Desde las 9:00 de la mañana ya estaban los fanáticos en la iglesia adventista de Carrasquilla, en espera del féretro de Alonso Blackwood conocido como Danger Man, asesinado a tiros el pasado jueves .
Había un ambiente de tranquilidad, y es que en las tres entradas de la iglesia, agentes de la policía permanecían vigilantes. La Cruz Roja también estuvo presente.
En poco tiempo, la iglesia fue llenándose de personas –en su mayoría jóvenes– vestidas de blanco portando pósteres y fotografías del desaparecido reguesero.
Mientras, afuera del centro de oración, otro grupo de personas celebraba con cervezas y música a todo volumen el último adiós para quien ellos llamaban ‘Rey del Gueto’.
El culto empezó a las 12:00 de mediodía y cerca de 3 mil 500 personas esperaban para emprender la caminata hacia el Jardín de Paz.
Fue a la 1:30 p.m. cuando el ataúd fue cargado por hermanos y amigos del difunto.
La euforia de los fanáticos por estar cerca del féretro provocó una avalancha descomunal. Los gritos y el coro de la letra musical Para mis soldados no paró de escucharse.
Durante la marcha de despedida se hicieron tres disparos al aire que asustaron a los asistentes. Sin embargo, un miembro del grupo Scardem Crew (regueseros), dijo que esa es la tradición para despedir a uno del gueto. VEA 11B
Cuando la juventud se deja llevar
Emma Mendoza
panorama@prensa.com
OPINIÓN. La muerte del reguesero Alonso Blackwood o Danger Man demuestra cómo se desvía la juventud. Muestra de ello se pudo observar a través de los medios de comunicación, donde se le dio importancia a este personaje. No juzgo, sino que explico la preocupación de la juventud por seguir un ícono de desorden y violencia, lo que demuestra una vez más el rumbo de aquellos grupos sociales que son influenciados por cosas negativas.La autora es socióloga
|