PARÁLISIS. PUGNAS INTERNAS DEJAN IMPOTENTES A LOS LÍDERES.
Serbia mira cómo Kosovo se consolida
Kostunica apuesta por profundizar la alianza con Rusia y Tadic quiere avanzar en el camino hacia Europa.
Enemistados incluso a nivel personal, Tadic y Kostunica aprovechan cualquier oportunidad para atacarse.
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BELGRADO, Serbia/DPA
Casi dos semanas después de la declaración unilateral de independencia por parte de Kosovo, y con el recuerdo aún vivo de los graves disturbios que desató en Belgrado, la situación no podría ser más opuesta: mientras el nuevo Estado comienza a cobrar forma, Serbia se sume en una completa parálisis, y sus líderes quedan impotentes por sus propias disputas internas.
La preparación de la misión europea de mil 900 expertos que cooperarán en la formación del nuevo Estado contrasta con la inmovilidad de Belgrado. "Una vez más quedó demostrado que en Serbia hay cierta pereza", dice el diario Blic.
El jefe de Gobierno serbio, Vojislav Kostunica, ha vuelto a dejar bien claro que el acercamiento de su país a la Unión Europea (UE) seguirá bloqueado mientras Europa mantenga su apoyo a Kosovo. Según declaró a una televisión de Moscú, Kostunica apuesta por profundizar la alianza con Rusia, contraria desde un principio a la separación de la ex provincia serbia.
Por el contrario, el presidente Boris Tadic está a favor de avanzar en el camino hacia Europa.
Su compañero de partido y vicejefe de gobierno Bozidar Djelic aseguró que en ningún caso se llegará a un "autoaislamiento" de Serbia.
Enemistados incluso a nivel personal, Tadic y Kostunica aprovechan cualquier oportunidad para cruzar acusaciones públicas.
Así, el presidente reclamó al Consejo de Seguridad Nacional que condenara los actos de violencia contra embajadas y empresas extranjeras.
El cuerpo tardó cuatro días en reunirse, y cuando lo hizo, en el edificio del servicio secreto controlado por Kostunica, la división interna fue tan intensa que tras cinco horas de debate no se logró siquiera emitir un comunicado.
De manera absolutamente inesperada, en cambio, Kostunica elogió a la policía, acusada desde dentro y fuera del país por su pasiva actuación durante los disturbios.
Ninguna de las partes en conflicto logra imponer con claridad su idea de la postura que debe asumir Serbia.
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