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‘ROCK’. PANAMEÑOS ORGANIZARON ‘TOURS’ ESPECIALES PARA ASISTIR AL CONCIERTO.
Iron Maiden, éxito en Costa Rica
La histórica banda se presentó por primera vez en Centroamérica, en su gira ‘Somewhere back in time’.
| EFE |
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| VIGENTES. El grupo se presentó en el estadio Ricardo Saprissa ante 25 mil personas aproximadamente. 990217 |
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SAN JOSÉ, Costa Rica
ACAN-EFE
Las estrellas brillaron el martes pasado en el cielo de San José, pero ninguna tanto como Bruce Dickinson y su histórica banda roquera Iron Maiden, que pusieron a cantar y saltar al unísono a más de 25 mil almas reunidas en el estadio Ricardo Saprissa de esta capital.
Los fans de toda Centroamérica, Panamá, Colombia e, incluso, de Estados Unidos se deleitaron con el clásico rock metal de la banda británica. Muchos de ellos se habían apostado a las afueras del estadio desde el pasado viernes para asegurarse un sitio cercano al escenario, decorado con un ambiente egipcio.
Imágenes de la gira se mostraron en dos pantallas gigantes, colocadas a ambos lados del escenario, y luego cayó una enorme manta que cubría el fondo del escenario, donde Eddie, la mascota de los Maiden, observaba al público con atuendo egipcio. Con las primeras notas de Aces High, el estadio entero estalló en aplausos y gritos, que luego se convirtieron en una sola voz para acompañar a Dickinson.
La fiesta continuó con Two minutes to midnight, interpretación tras la que el vocalista del grupo saludó al público eufórico. Dickinson salió vestido como guardia real británico para entonar The trooper, y luego continuó jugando con el vestuario con máscaras y capas, mientras conquistaba al público con Wasted years, The number of the beast, Can I play with madness y Power- slave, entre otros éxitos clásicos.
El momento más emotivo de la noche fue cuando el público coreó un: "¡oh, oh, oh!" que sirvió de entrada para Fear of the dark, a la luz de miles de encendedores. Luego, apareció un Eddie robot tamaño gigante que se movió por el escenario mientras los británicos tocaban Iron Maiden, con la que se despidieron del público, tras una hora de espectáculo.
Los fans siguieron aclamándolos, ellos regresaron y le cantaron feliz cumpleaños al guitarrista, Adrian Smith.
Dos temas más cargados de energía y la noche llegó a su final ya de madrugada con Hallowed Be Thy Name, canción con la que los roqueros más duros de la región dieron por cumplido un sueño.
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