ECOLOGÍA.
El tiburón martillo pasa a la lista roja
Gabriela Etchelecu
Hace algunos días la Unión Mundial para la Naturaleza (UICN) incluyó al tiburón martillo en su lista roja, quedando así entre las especies "en peligro" y próximo a desaparecer si no se toman medidas urgentes para protegerlo. Así, ahora los tiburones martillo acompañan en esta lista al tiburón tigre, toro, mako, blanco y canasta, entre otros. También se incluyó a las tres especies de tiburón zorro dentro de la lista de "vulnerables". El tiburón azul, el más abundante del mundo, se encuentra en la categoría de "casi amenazada", lo cual es un reflejo de lo grave de la situación, siendo que las poblaciones de este han registrado un descenso de 50% hasta 70%.
Estudios de la UICN, organización de la cual es miembro Fundación MarViva, reflejan que las poblaciones de tiburón martillo han disminuido en un 98% desde 1970. La UICN reúne a 83 estados, 110 agencias gubernamentales y más de 800 ONG. La Unión busca influenciar, alentar y ayudar a los pueblos de todo el mundo a conservar la integridad y diversidad de la naturaleza y asegurar que todo uso de los recursos naturales sea equitativo y ecológicamente sustentable.
Quedan pocos lugares donde los tiburones martillo pueden encontrarse en grupos numerosos. En nuestra región tenemos dos refugios para este animal espectacular, las Islas Galápago y la Isla Cocos (está última en Costa Rica). Ambos sitios, a pesar de estar protegidos por legislaciones claras, son de continua pesca ilegal y, en gran medida, dirigida al atún, pez espada y otros que comparten el hábitat con los tiburones, trayendo consigo una alta pesca incidental que está acabando con estas especies.
El tiburón martillo evolucionó hace ya 120 millones de años. Crece hasta seis metros, aunque en la actualidad los especímenes adultos son cada vez más difíciles de encontrar. Se alimenta principalmente de peces, crustáceos, pulpos y calamares. Normalmente se los encuentra en grupos de hasta 500 ejemplares, la mayoría hembras, y acostumbran estar cerca de montañas submarinas, como Isla Cocos, siguiendo las mismas rutas año tras año, se cree que se orientan por las ondas electromagnéticas de la tierra.
Es un círculo vicioso, con el aumento de la pesca y la destrucción de hábitat, cada vez hay menos adultos. Se pescan animales jóvenes que no se han reproducido, disminuyendo irremediablemente el número en la población, llevando al grupo a la extinción.
En resumen, se pescan más animales de los que alcanzan a nacer, por lo que cada vez hay menos. Las características del ciclo de vida del tiburón dificultan su recuperación, el tiburón madura lentamente, tiene pocas crías y se reproduce muy espaciadamente.
Al igual que casi todos los tiburones, el martillo es víctima de la pesca indiscriminada y de la industria de aletas de tiburón. El martillo viaja en grupos grandes, lo cual lo hace más vulnerable. Actualmente la pesca de tiburón en aguas internacionales no está limitada por ninguna autoridad, dejando estos territorios como "agua de nadie".
La autora es directora ejecutiva de la Fundación MarViva
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